Fito Robles (Valladolid, 1988) paseaba por Boston, ciudad en la que disfrutaba de una beca en el prestigioso Berklee College of Music, cuando un cartel llamó su atención. Rezaba “Siloé” y, en realidad, hacía referencia a una alegoría bíblica. Unos meses más tarde, Robles y su amigo Xavi Road lanzaron La verdad (2016), con el que empezaron a vislumbrar un futuro en la industria musical. Una década después, Siloé, del que ahora también forma parte Jacobo Betanzos, ocupa un lugar destacado en la escena nacional. Los tres charlaron con la periodista de EL PAÍS, Maite Morate, el pasado viernes 1 de mayo en el encuentro celebrado dentro del festival 50 aniversario del diario en las naves del Matadero de Legazpi, en Madrid. Ya puedes ver en vídeo la entrevista y la actuación en directo que ofreció la banda. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.. Seguir leyendo
Fito Robles (Valladolid, 1988) paseaba por Boston, ciudad en la que disfrutaba de una beca en el prestigioso Berklee College of Music, cuando un cartel llamó su atención. Rezaba “Siloé” y, en realidad, hacía referencia a una alegoría bíblica. Unos meses más tarde, Robles y su amigo Xavi Road lanzaron La verdad (2016), con el que empezaron a vislumbrar un futuro en la industria musical. Una década después, Siloé, del que ahora también forma parte Jacobo Betanzos, ocupa un lugar destacado en la escena nacional. Los tres charlaron con la periodista de EL PAÍS, Maite Morate, el pasado viernes 1 de mayo en el encuentro celebrado dentro del festival 50 aniversario del diario en las naves del Matadero de Legazpi, en Madrid. Ya puedes ver en vídeo la entrevista y la actuación en directo que ofreció la banda. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+. Seguir leyendo
Fito Robles (Valladolid, 1988) paseaba por Boston, ciudad en la que disfrutaba de una beca en el prestigioso Berklee College of Music, cuando un cartel llamó su atención. Rezaba “Siloé” y, en realidad, hacía referencia a una alegoría bíblica. Unos meses más tarde, Robles y su amigo Xavi Road lanzaron La verdad (2016), con el que empezaron a vislumbrar un futuro en la industria musical. Una década después, Siloé, del que ahora también forma parte Jacobo Betanzos, ocupa un lugar destacado en la escena nacional. Los tres charlaron con la periodista de EL PAÍS, Maite Morate, el pasado viernes 1 de mayo en el encuentro celebrado dentro del festival 50 aniversario del diario en las naves del Matadero de Legazpi, en Madrid. Ya puedes ver en vídeo la entrevista y la actuación en directo que ofreció la banda. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.. Más información. El próximo 8 de mayo Siloé lanzará su quinto álbum de estudio, Terrorismo emocional, en el que han querido dar protagonismo a las palabras. Son conscientes de cómo afectan a su público y a ellos mismos. Para explicarlo, establecieron un paralelismo con los artículos que leen en EL PAÍS, diario que los acompaña desde hace años: “Tenemos una opinión formada sobre un asunto y después leemos una columna de Manuel Jabois o David Trueba y nos vuela la cabeza”, apuntó Robles. “Nos sentimos indefensos ante la palabra, pero es lo más bonito, porque esa es la vulnerabilidad que convierte después la palabra en una historia para otra persona”, añadió.. De salas pequeñas a grandes festivales. Originarios de Castilla y León, han pasado de salas de 30 personas a ser cabezas de cartel de los festivales más importantes del país. En 2021, el grupo Coldplay compartió un vídeo en sus redes sociales recomendando a la banda pucelana. Marcó un punto de inflexión en su carrera: “Todavía no lo hemos procesado mucho, fue un momento precioso”, confesó Road, guitarrista de la banda. Aunque advirtió que el reconocimiento no es fruto de un día: “No ha habido una única cosa que nos haya traído hasta aquí. Siempre han sido un montón de cosas juntas”, explicó. En la fábula de la liebre y la tortuga, ilustraron, ellos siempre serán lo segundo: “Cada día nuestro pasito. Eso sí, no fallaremos ni un día”, aseguró.. Gestionan bien el éxito porque siguen muy anclados a sus raíces: “Después del encuentro nos recoge una furgoneta y volvemos a dormir a casa, con nuestras familias”, reconoció el vocalista. Lejos de las grandes discográficas, Siloé ha construido su propio andamiaje. Se trata de una banda autogestionada, tal y como explicó Road: “Hemos luchado por crear una pequeña familia que nos permita ser independientes”. Gracias a ello, pueden marcar sus propios ritmos: “Somos el resultado del boca a boca. No tenemos la comunidad más grande del mundo, pero sí la más fiel”, añadió. Por poner un ejemplo, las entradas para asistir a este encuentro se agotaron a los pocos minutos de anunciarse y decenas de personas se acercaron con la esperanza de encontrar un hueco libre a última hora.. El directo es el motor que los mueve. Durante 2025 ofrecieron más de 100 conciertos —unas 200 noches de hotel, 3 bolos por semana—, dentro de la gira del álbum anterior, Santa Trinidad (2023). Para Betanzos, batería, supuso “una gran responsabilidad”. Invirtieron todo lo que habían ganado en esta gira, en la que han trabajado con el estudio londinense encargado de la iluminación y los visuales de Muse: “Es nuestra manera de enfrentarnos a lo que viene y de intentar dar algo todavía mejor al público, porque se lo merece”, aseguró.. Su próxima cita será este fin de semana en Toledo, dentro del Beat Festival, coincidiendo con la salida de Terrorismo emocional. No estarán solos: “No hemos nacido para hacer un disco y meterlo en el cajón. Lo hemos hecho para compartirlo con amigos”, indicó Robles. En los últimos años han colaborado con Viva Suecia en Sangre, uno de los sencillos del último trabajo de la banda. También con Dani Fernández, Varry Brava y Belén Aguilera. Aunque se mostraron “muy agradecidos de haber podido formar parte de su universo”, desvelaron que este nuevo trabajo no incluirá colaboraciones sorpresa.. Más allá de las etiquetas. A lo largo de todo este tiempo, no son pocos los que han intentado etiquetarlos. “Es normal que tú catalogues las cosas, como en tu armario . . Pero creo que el mundo tribu, para bien o para mal, se está agotando”, reflexionó Robles. Explicó que hoy un joven de quince años puede escuchar a C. Tangana, Bad Gyal y Siloé en una misma lista de Spotify, por lo que su apuesta son las canciones. “No podemos jugar a tener el mejor videoclip del mundo, el más preciosista y emotivo, pero sí podemos hacer mejores canciones y juntarnos con mejores artistas que nos ayuden”, añadió Road.. El uso del símbolo de la cruz en sus conciertos o la elección de los nombres —el propio Siloé, que hace referencia a un milagro bíblico, el disco Santa Trinidad o la canción Reza por mí— ha hecho que muchos piensen que se trata de una banda católica. Durante el evento, lo negaron: “Ni todos en el grupo somos creyentes ni hacemos canciones religiosas”, matizó Robles. “Hay una profunda búsqueda de la espiritualidad, porque si está ligada a tu vida, también se plasma en las canciones”, añadió. Para Road: “Cargamos mochilas pesadas y estamos centrados en nuestra música. La espiritualidad es una parte fundamental. Cada uno tendrá que encontrar la suya”, señaló.. Para finalizar el evento, Siloé se despidió con dos de las canciones más queridas por el público, Todos los besos y Si me necesitas, llámame, convertidas ya en himnos de su directo.. Siloé ha sido la última banda protagonista de los Encuentros EL PAÍS. Cada mes, artistas destacados del panorama nacional charlan con los lectores en encuentros únicos con actuación en directo. Por ser suscriptor de EL PAÍS, tendrás acceso a encuentros como este y a muchas más experiencias exclusivas. Empieza a disfrutar en la web de EL PAÍS+.
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