Aquí solo vamos a hablar de canciones estratosféricas, obras inmaculadas (a juicio del firmante) de la historia de la música popular y de todas las épocas, incluida la actualidad. Algunos serán títulos conocidos; otros, piezas que no entraron en el radar de lo comercial y permanecen en la sombra como joyas a descubrir. La periodicidad será quincenal. Al final de la selección se adjunta una lista de Spotify (también se puede pinchar aquí para acceder a la lista). Que disfruten…. Seguir leyendo
Aquí solo vamos a hablar de canciones estratosféricas, obras inmaculadas (a juicio del firmante) de la historia de la música popular y de todas las épocas, incluida la actualidad. Algunos serán títulos conocidos; otros, piezas que no entraron en el radar de lo comercial y permanecen en la sombra como joyas a descubrir. La periodicidad será quincenal. Al final de la selección se adjunta una lista de Spotify (también se puede pinchar aquí para acceder a la lista). Que disfruten… Seguir leyendo
Aquí solo vamos a hablar de canciones estratosféricas, obras inmaculadas (a juicio del firmante) de la historia de la música popular y de todas las épocas, incluida la actualidad. Algunos serán títulos conocidos; otros, piezas que no entraron en el radar de lo comercial y permanecen en la sombra como joyas a descubrir. La periodicidad será quincenal. Al final de la selección se adjunta una lista de Spotify (también se puede pinchar aquí para acceder a la lista). Que disfruten…. Graham Nash y Joni Mitchell en el festival Big Sur Folk (California) en septiembre de 1969.Robert Altman (Getty Images). ‘Simple Man’ (1971). Graham Nash. El día después de romper con Joni Mitchell, Graham Nash, atravesado por el dolor, escribió este texto que aspira a quedar alto en el ránking de canciones más estremecedoras sobre desamor. “Soy un hombre sencillo, así que canto una canción sencilla. / Nunca he estado tan enamorado y nunca he sufrido tanto al mismo tiempo”, se quiebra Nash mientras un piano acompaña de fondo. Solo 2 minutos y 18 segundos, pero qué bien aprovechados. Al día siguiente de componerla, el británico la estrenó en un concierto, en 1970, de Crosby, Stills, Nash & Young en el Fillmore East de Nueva York. Por si no había emotividad en el ambiente esta subió hasta lo más alto ya que la receptora del texto, Joni Mitchell, se encontraba entre el público. Simple Man se incluyó en el primer álbum en solitario de Nash, una joya llamada Songs for Beginners (1971), que reparte temáticas entre el dolor por la ruptura con Joni y las canciones políticas contra la Guerra de Vietnam.. Escuchar Simple Man pinchando aquí.. ‘Wake Up and Make Love with Me’ (1977). Ian Dury. La música de Ian Dury fue una anomalía en 1977. No se podía encuadrar dentro de los movimientos emergentes: ni pertenecía al pub-rock ni al punk ni a la nueva ola. Pero inspiraba la actitud todo-me-la-suda de aquellos géneros. Con esta canción abre su primer disco en solitario. La música pertenece al talentoso Chaz Jankel, también guitarrista y teclista de su banda. La letra la escribió la mente calenturienta de Dury, que narra un despertar ávido de sexo. Estamos ante una canción funk con un bajo monumental y la peculiar forma de entonar de Dury, que hablaba más que cantar con un fraseo teatral y mordaz.. Escuchar Wake Up and Make Love with Me pinchando aquí.. ‘El hospital’ (1980). Alaska y Los Pegamoides/Dinarama. Una canción que en su momento pasó un poco desapercibida y que con el tiempo elevó en notoriedad, con versiones de Enrique Urquijo y Los Problemas o, más recientemente, La Bien Querida. Compuesta por Carlos Berlanga y Nacho Canut e interpretada por el primero, perteneció al repertorio de Los Pegamoides y luego al de Dinarama en una versión más pausada, y mejor. Dos minutos y 14 segundos contando una convalecencia hospitalaria, probablemente con algo de autobiográfica por parte de Berlanga, inmenso su talento, su estilo y, lamentablemente, su carácter autodestructivo, que acabó con su vida a los 42 años.. Escuchar El hospital pinchando aquí.. Def Leppard en 1983. Michael Ochs Archives. ‘Photograph’ (1983). Def Leppard. Los británicos Def Leppard fueron de los primeros que vieron un filón comercial en cardarse la melena y edulcorar el rock duro para atraer al público femenino y, por el camino, confiar en que los machotes rockeros no desertasen. Les salió bien. Además, acababa de nacer la cadena MTV, que garantiza audiencia. La explosión de los Leppard no se entiende sin la participación del productor Mutt Lange, que supo sofisticar el sonido del grupo y no tuvo reparo en utilizar, por ejemplo, baterías electrónicas para atemperar el ímpetu rockero y poder sonar en las emisoras de pop. Photograph en realidad es una canción pop (y qué canción) interpretada por rockeros. Ese fue el acierto. Luego llegó Shout at the Devil, de Motley Crüe; 1984, de Van Halen, y los Bon Jovi, Poison, Cinderella y demás para conformar un movimiento tremendamente rentable y breve llamado hair metal. De los pioneros de aquello surgen Def Leppard y su Photograph, que se incluyó en su megaexitoso Pyromania (1983).. Escuchar Photograph pinchando aquí.. ‘Rime of the Ancient Mariner’ (1984). Iron Maiden. ¿Por qué Iron Maiden es la banda más grande del heavy metal de todos los tiempos? Por canciones como esta Balada del viejo marinero; que, contradiciendo al título, tiene poco de balada. El tema que cierra el sensacional Powerslave (1984) llevó a otra dimensión a los británicos al recurrir a una temática alejada de lo que solía interpelar al género duro. Compuesta en letra y música por el líder, el bajista Steve Harris, adapta un épico poema romántico de Samuel Taylor Coleridge de 1798: la historia de un marinero que mata caprichosamente a un albatros, el ave “aclamada en nombre de Dios, esperando que traiga buena suerte”. Una maldición cae sobre el marinero y vivirá la inmortalidad rodeado de muerte. Una duración brutal, 13 minutos y 45 segundos, con continuos cambios de ritmo, Dickinson exhibiendo su poderosa voz y la maquinaria Maiden navegando sobre un mar embravecido. Un torbellino que deja al oyente aniquilado.. Escuchar Rime of the Ancient Mariner pinchando aquí.. ‘11 y 6’ (1985). Fito Páez. No puede ser más bella esta canción que el argentino Fito Páez incluyó en su disco Giros, de 1985. Un piano, una batería, un bajo y esa voz tan expresiva y dotada del argentino para narrar una historia de amor entre dos niños que malviven en la calle vendiendo rosas. Con referencias a lugares concretos de Buenos Aires, como el Café La Paz o la Avenida Corrientes, y con frases desarmantes como “y si reía le daba la luna”.. Escuchar 11 y 6 pinchando aquí.. ‘Kinky Afro’ (1990). Happy Mondays. La demostración de que estos bárbaros de Mánchester escuchaban soul setentero del bueno. Kinky Afro, un éxito en Estados Unidos, copia sin disimulo la melodía y el coro de Lady Marmalade, el carnoso tema popularizado por Labelle. Shaun Ryder se zampa un ácido para cantar la historia de una familia disfuncional con frases como: “Hijo, tengo 30 años y solo estuve con tu madre porque es una zorra”.. Escuchar Kinky Afro pinchando aquí.. Waxahatchee actuando en The Eventim Apollo (Londres), el 11 de junio de 2025. James Klug (Getty Images). ‘Ice Cold’ (2024). Waxahatchee. Lo complicado aquí es pronunciar bien el nombre. Vamos a intentarlo: guasajachi. O algo así. Hablamos del proyecto de la artista de Alabama Kathryn Crutchfield que, después de una etapa indie-rock, lleva tiempo inclinada hacia el country-rock. Este tema pertenece a su último álbum largo, el sensacional Tigers Blood (2024). Acompaña a la guitarra MJ Lenderman, otro sujeto a tener en cuenta, en una canción para deleitarse con la versatilidad de la voz de Crutchfield, que pasa de la rabia al falsete como si nada. Una canción de rock tenso que habla sobre no repetir los errores del pasado: “Nunca volveré a tener un amor ardiente / Soy fría como el hielo”. Lección aprendida.. Escuchar Ice Cold pinchando aquí.. ‘Summer Song’ (2026). The Greenberry Woods. Banda de Maryland que regresa donde lo dejó hace tres décadas como una de las agrupaciones más excitantes del revival power-pop de los noventa. Badfingers, los Beatles o Big Star son el modelo; a partir de ahí que cada uno se busque la vida, y los Woods lo realizan de lujo, con esta hermosísima canción sobre el final de los amores de verano y la magia de los “estribillos tristes”. Una lección de cómo fabricar melodías que hasta Paul McCartney lamentará que no se le haya ocurrido a él.. Escuchar Summer Song pinchando aquí.. ‘Volando voy’ (2026). Amaia. Ah, Amaia y sus versiones, benditas sean, porque son distintas, frescas, brillantes. Esta vez adapta un incunable de la música española, nada menos que esa alegría de la vida que es Volando voy, la composición de Kiko Veneno que llevó al cielo Camarón. Una melancólica melodía de piano da paso al primer “volando voy” y en seguida las teclas se ponen juguetonas y la voz de Amaia ya está desatada; luego aquello deriva en una música electrónica, rítmica, y el deje aflamencado y elegante de la protagonista completa la faena. Y todo en solo dos minutos y nueve segundos. Maravilloso. Decir para terminar que al autor de la pieza, Don José María López Sanfeliu, le encantó la travesura de Amaia.. Escuchar Volando voy pinchando aquí.
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