Las Ventas también ha marcado el paso -no sólo con la gran gala- al madrugar la elaboración de los carteles. Garrido supo leer las pautas del mercado, siguiendo los tiempos de la industria del ocio Leer
Las Ventas también ha marcado el paso -no sólo con la gran gala- al madrugar la elaboración de los carteles. Garrido supo leer las pautas del mercado, siguiendo los tiempos de la industria del ocio Leer
Madrid siempre ha marcado el paso de la tauromaquia. Decir Madrid en el planeta de los toros es decir Las Ventas. «Cuando Madrid estornuda, el toreo está con gripe», diagnosticaron los clásicos. La pasada temporada, en el abono otoño exactamente, se batió el récord de abonados al calor del nombre de Morante de la Puebla, superando los 19.000 espectadores, 19.428 con la precisión contable de los datos de la empresa Plaza 1. El año también fue fértil con una asistencia de público por encima del millón de espectadores. Madrid tiró como locomotora del toreo de una campaña espectacular de afluencia a las plazas, con un porcentaje de población joven esperanzador. Juventud y futuro van de la mano. Poner todos los méritos de este efecto rebote en las políticas censoras del comunista Ernesto Urtasun no hace justicia al trabajo que hay detrás.. Madrid ha ido por delante en varios aspectos determinantes que han marcado el paso, ya digo, en la tauromaquia. La idea de Rafael García Garrido, presidente de Plaza 1, de presentar los carteles de la feria de San Isidro en una gran gala constituyó un acierto extraordinario, puso de largo el toreo y sacó la presentación de la feria más importante del mundo del cuarto de atrás. La profesionalización de la presentación de la gala, que dejase de ser una cosa de amigotes en la hora del mus, puso la clave del éxito definitivo. Carlos Ruiz Villasuso puso cierto orden en el mamoneo. De tal modo triunfa el evento que el nuevo empresario de la Maestranza, José María Garzón, lo ha copiado para Sevilla.. De San Isidro 2026 me limitaré a ponerlo en comparación con 2023, cuando Morante, El Juli y Roca Rey formaban el tridente galáctico de la feria. Tres años después sólo está Roca. No es fácil trenzar casi 30 tardes con estos mimbres del escalafón. Algunos días brilla el sol y otros muchos no. Aquel 2023 Madrid también marcó el pasó pegándole un tiro a Canal Toros, de Movistar Plus, que alguna culpa tendría en el encasquillamiento de las negociaciones, pero que al final fue un tiro, injusto y cruel con quien siempre cumplió, en el pie de la economía global del toreo. Telemadrid pone ahora lo suyo aquí, una programación volcada y unas fantásticas audiencias.. Madrid también ha marcado el paso en madrugar la elaboración de los carteles. Garrido supo leer las pautas del mercado, siguiendo los tiempos de la industria del ocio. La cultura se cuenta y se cuida mejor que la tauromaquia. De la Comunidad de Madrid no puede haber queja. A la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, le encantaría intervenir con un 155 la Comunidad, una pista sobre lo que, en el fondo, al Gobierno sanchista le pone verdaderamente cachondo: intervenir Madrid. Imagínate a Sira Rego y a Urtasun salivando con la fantasía erótica de prohibir a los menores en San Isidro, cuando la juventud, que en eso Madrid también marcó el paso, tome las gradas venteñas otra vez.
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