Abro Linkedin. No soy usuaria activa, ni siquiera voyeur. No me interesa. Pero hace unos meses me despidieron y lo usé para buscar trabajo. Encontré un nuevo puesto pronto por suerte pero, desde entonces, a veces entro para dejarme sorprender por un nuevo post narcisista de los que dan vergüenza ajena, o por un gurú con carrera meteórica experto en ofrecer consejos. No hay peor pesadilla que gente presuntuosa hablando de su trabajo como si fuera algo importante. Esa necesidad de compartir lo laboral que tienen algunas personas me quita las ganas. Pero no las de trabajar, sino las de formar parte de este mercado de los trabajos que necesitan Linkedin para prosperar. Porque donde todo es celebrable, meritorio y reseñable, nada lo es. Solo es cansado, más que el propio trabajo. Ahora entrar en Linkedin me da paz. Porque sé que solo trabajo para vivir con tranquilidad económica, que cumplo con mis obligaciones y que mi jornada siempre termina. Un día vi un meme que decía “Toda esa gente de Linkedin ¿sabe que va a morir?”. Si lo saben, el día de su muerte se darán cuenta del absurdo. Seguir leyendo
CARTAS AL DIRECTOR. Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión. Las lectoras y los lectores escriben sobre las redes sociales especializadas en la búsqueda de empleo, César Chávez, las palabras de Felipe VI sobre los abusos de la Conquista, y la alfombra roja de los Oscar. Una usuaria de LinkedIn consulta su perfil en esta red socialÁLVARO GARCÍA. Abro Linkedin. No soy usuaria activa, ni siquiera voyeur. No me interesa. Pero hace unos meses me despidieron y lo usé para buscar trabajo. Encontré un nuevo puesto pronto por suerte pero, desde entonces, a veces entro para dejarme sorprender por un nuevo post narcisista de los que dan vergüenza ajena, o por un gurú con carrera meteórica experto en ofrecer consejos. No hay peor pesadilla que gente presuntuosa hablando de su trabajo como si fuera algo importante. Esa necesidad de compartir lo laboral que tienen algunas personas me quita las ganas. Pero no las de trabajar, sino las de formar parte de este mercado de los trabajos que necesitan Linkedin para prosperar. Porque donde todo es celebrable, meritorio y reseñable, nada lo es. Solo es cansado, más que el propio trabajo. Ahora entrar en Linkedin me da paz. Porque sé que solo trabajo para vivir con tranquilidad económica, que cumplo con mis obligaciones y que mi jornada siempre termina. Un día vi un meme que decía “Toda esa gente de Linkedin ¿sabe que va a morir?”. Si lo saben, el día de su muerte se darán cuenta del absurdo.. Pepa Fernández. Sant Cugat del Valles (Barcelona). La caída de un mito. César Chávez fue un campeón de los derechos de los trabajadores del campo estadounidense. El Martin Luther King de los más desfavorecidos. Dolores Huerta, actualmente de 95 años, actuó como su infatigable compañera de lucha, la segunda en el mando y ahora se declara, junto a otras dos mujeres, víctima de agresiones sexuales que llevaron a dos embarazos por parte del líder de las libertades civiles. Las acusaciones son gravísimas y a pesar del tiempo transcurrido merecedoras de una pena ejemplar. Al haber muerto, lo único que queda por hacer es contar quién era de verdad en los libros de historia o retirar su nombre de parques y avenidas. La talla comunitaria nunca puede ser aprovechada para perpetrar crímenes horrendos contra las mujeres.. Luis Peraza Parga. San Diego (EE UU). Abusos en la conquista. Quizás por miedo a Federico Jiménez Losantos, quizás por ignorancia supina, o por lo que sea, nuestra derecha nada moderada se ha echado las manos a la cabeza porque el rey Felipe VI ha hecho referencia a los “abusos” en la Conquista de América. Pero estos ya se reconocieron en las Leyes de Burgos de 1512, firmadas por Fernando el Católico, las Leyes Nuevas de 1542, firmadas por Carlos I, y, desde luego, en el gran debate de la Junta de Valladolid de 1550 entre Juan Ginés de Sepúlveda y Fray Bartolomé de las Casas, motivado por las dudas morales del emperador ante lo que estaba ocurriendo en América. Supongo que todos los citados serían considerados hoy unos wokes sanchistas, y de ahí para abajo hasta el infierno.. Antonio Cazorla-Sánchez. Peterborough (Canadá). Basta. Nos pensamos que lo habíamos superado: no hablar de cuerpos ajenos, no dejar de comer, no matarnos en la operación bikini… Sin embargo llegan los Oscar y en las redes sociales nos abofetean con clavículas, Ozempic, y reels de cómo perder 10 kilos en menos de un mes. Ya hablaba Silvia Federici de cómo el sistema necesita controlar y “cercar” el cuerpo de las mujeres, tratándolo como una fuente de capital. Y al igual que comenta la directora Chloé Wallace ¿por qué no dice nadie nada? “No es estética, es política”. Basta.. Marta Pérez de las Bacas Sánchez. Murcia. Los textos tienen que enviarse exclusivamente a EL PAÍS y no deben tener más de 200 palabras (1.250 caracteres sin espacios). Deben constar nombre y apellidos, ciudad, teléfono y DNI o pasaporte de sus autores. EL PAÍS se reserva el derecho de publicarlos, resumirlos o extractarlos. No se dará información sobre estas colaboraciones. CartasDirector@elpais.es. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo. ¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?. Añadir usuarioContinuar leyendo aquí. Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.. ¿Por qué estás viendo esto?. Flecha. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.. ¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.. En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.. Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. LinkedIn. Redes sociales. Trabajo. Tecnología. Salud mental. Agresiones sexuales. Machismo. Violaciones. Violencia machista. Estados Unidos. Derechos civiles. Colonialismo. Felipe VI. México. Latinoamérica. España. Premios Oscar. Ozempic. Mujeres. Cine. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Abro Linkedin. No soy usuaria activa, ni siquiera voyeur. No me interesa. Pero hace unos meses me despidieron y lo usé para buscar trabajo. Encontré un nuevo puesto pronto por suerte pero, desde entonces, a veces entro para dejarme sorprender por un nuevo post narcisista de los que dan vergüenza ajena, o por un gurú con carrera meteórica experto en ofrecer consejos. No hay peor pesadilla que gente presuntuosa hablando de su trabajo como si fuera algo importante. Esa necesidad de compartir lo laboral que tienen algunas personas me quita las ganas. Pero no las de trabajar, sino las de formar parte de este mercado de los trabajos que necesitan Linkedin para prosperar. Porque donde todo es celebrable, meritorio y reseñable, nada lo es. Solo es cansado, más que el propio trabajo. Ahora entrar en Linkedin me da paz. Porque sé que solo trabajo para vivir con tranquilidad económica, que cumplo con mis obligaciones y que mi jornada siempre termina. Un día vi un meme que decía “Toda esa gente de Linkedin ¿sabe que va a morir?”. Si lo saben, el día de su muerte se darán cuenta del absurdo.. Seguir leyendo
