En la ceremonia de graduación del Bachillerato de mi hermana pequeña presencié algo que anestesió un poco lo que muchos sentimos en estos distópicos tiempos. No hablo de una azucarada y cursi esperanza, sino del presente en carne, piel, humores y hueso. No les deseo suerte. Les deseo que construyan un país consciente de que hay personas que no pueden aunque quieran, y personas que no quieren porque nadie les enseñó jamás que podían. Que sepan que la verdadera riqueza se consigue al disminuir el abismo que separa a unos jóvenes de otros en el acceso a las oportunidades. Los diamantes rara vez aparecen a simple vista; hay que picar la roca para que reluzcan.. Seguir leyendo
Las lectoras y los lectores hablan sobre deseos para el futuro, la venta del patrimonio arquitectónico español, el Tribunal Supremo y la eutanasia y una frase de Augusto Monterroso
Cartas al Director. Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión. Las lectoras y los lectores hablan sobre deseos para el futuro, la eutanasia, lecciones de Augusto Monterroso y el concepto de “ayudar” en la casa. Ladanifer (Getty Images). En la ceremonia de graduación del Bachillerato de mi hermana pequeña presencié algo que anestesió un poco lo que muchos sentimos en estos distópicos tiempos. No hablo de una azucarada y cursi esperanza, sino del presente en carne, piel, humores y hueso. No les deseo suerte. Les deseo que construyan un país consciente de que hay personas que no pueden aunque quieran, y personas que no quieren porque nadie les enseñó jamás que podían. Que sepan que la verdadera riqueza se consigue al disminuir el abismo que separa a unos jóvenes de otros en el acceso a las oportunidades. Los diamantes rara vez aparecen a simple vista; hay que picar la roca para que reluzcan.. Aída Fidalgo Alonso. Oviedo. Personal e intransferible. Estoy asombrada, indignada, perpleja y asustada ante la sentencia del Tribunal Supremo por la que se permite recurrir jurídicamente la concesión de la eutanasia a personas con una “vinculación particularmente estrecha” con el solicitante de la prestación. El derecho a morir es personal e intransferible, como el derecho a votar, a casarse, a divorciarse, a viajar, a abortar. ¿Se imaginan un mundo donde los allegados pudieran judicializar cualquier decisión personal que no les pareciera adecuada? Se llama dictadura. Y, si eres mujer, se llama patriarcado. Donde los elegidos siempre deciden sobre la manera de vivir y hasta de morir de los demás.. Alejandra Pablos Fernández. Madrid. El sabio Monterroso. En la estela de otros muchos escritores, Augusto Monterroso inventó para sus escritos un territorio ficticio al que llamó San Blas, en el que sitúa a algunos de sus personajes y sus historias. El lugar se cita con especial recurrencia en su libro Lo demás es silencio. En esta obra figura el siguiente texto: “En San Blas muchos políticos esencialmente estúpidos o ladrones sólo esperan el momento de alcanzar el poder para combinar estas dos cualidades”. Sustitúyase San Blas por cualquiera de los muchos lugares nada ficticios, sino muy reales, que enseguida nos vienen a la memoria y se comprobará la sabiduría del escritor guatemalteco.. Pablo Torres Núñez. Getxo (Vizcaya). Ayudar es darse cuenta. Hace poco me independicé y, aunque mi pareja colabora en casa, me he dado cuenta de que muchas responsabilidades siguen recayendo automáticamente sobre mí. ¿Quién piensa qué falta para cenar? ¿Quién se acuerda de avisar a la persona de la limpieza? ¿Quién está pendiente cuando viene alguien a revisar una avería del piso? Casi siempre yo. Muchas veces hablamos de igualdad fijándonos únicamente en las tareas visibles, pero existe otra carga más silenciosa: la carga mental. Ser quien organiza, recuerda y anticipa constantemente las responsabilidades del hogar también desgasta. Todavía estamos lejos de una igualdad real si las mujeres seguimos sintiéndonos responsables de que todo funcione, incluso de aquello que no se ve. La corresponsabilidad no es “ayudar”, sino compartir verdaderamente las responsabilidades.. Emma Pérez. Sabadell (Barcelona). Los textos tienen que enviarse exclusivamente a EL PAÍS y no deben tener más de 200 palabras (1.250 caracteres sin espacios). Deben constar nombre y apellidos, ciudad, teléfono y DNI o pasaporte de sus autores. EL PAÍS se reserva el derecho de publicarlos, resumirlos o extractarlos. No se dará información sobre estas colaboraciones. CartasDirector@elpais.es. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Jóvenes. Igualdad oportunidades. Arquitectura. Eutanasia. Tribunal Supremo. Augusto Monterroso. Relaciones sociales. Relaciones pareja. Salud mental. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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