Fue en “un periodo de lesiones”, de noches con insomnio y días sin pisar el campo, cuando Ansu Fati comenzó a escribir. La música se convirtió en “una vía de escape” para que el joven futbolista, que actualmente milita en el AS Mónaco tras ser traspasado desde el FC Barcelona, “pudiera expresar, de alguna manera, la frustración que sentía en ese momento”. Pero guardó la letra en un cajón porque “primero va el fútbol, después todo lo demás”. No podía ser de otra manera para quien irrumpió como adolescente en el Barcelona batiendo récords y que luego, tras la salida de Messi en 2019, recibió el dorsal 10 en un club que por entonces buscaba un nuevo ídolo. Casi un año después de escribirla, Fati (Guinea-Bisáu, 23 años), este pasado junio ha lanzado aquella canción: Sea como sea, un tema que ha acumulado más de un millón de reproducciones en su primer mes en plataformas digitales. Seguir leyendo
Fue en “un periodo de lesiones”, de noches con insomnio y días sin pisar el campo, cuando Ansu Fati comenzó a escribir. La música se convirtió en “una vía de escape” para que el joven futbolista, que actualmente milita en el AS Mónaco tras ser traspasado desde el FC Barcelona, “pudiera expresar, de alguna manera, la frustración que sentía en ese momento”. Pero guardó la letra en un cajón porque “primero va el fútbol, después todo lo demás”. No podía ser de otra manera para quien irrumpió como adolescente en el Barcelona batiendo récords y que luego, tras la salida de Messi en 2019, recibió el dorsal 10 en un club que por entonces buscaba un nuevo ídolo. Casi un año después de escribirla, Fati (Guinea-Bisáu, 23 años), este pasado junio ha lanzado aquella canción: Sea como sea, un tema que ha acumulado más de un millón de reproducciones en su primer mes en plataformas digitales. Seguir leyendo
Fue en “un periodo de lesiones”, de noches con insomnio y días sin pisar el campo, cuando Ansu Fati comenzó a escribir. La música se convirtió en “una vía de escape” para que el joven futbolista, que actualmente milita en el AS Mónaco tras ser traspasado desde el FC Barcelona, “pudiera expresar, de alguna manera, la frustración que sentía en ese momento”. Pero guardó la letra en un cajón porque “primero va el fútbol, después todo lo demás”. No podía ser de otra manera para quien irrumpió como adolescente en el Barcelona batiendo récords y que luego, tras la salida de Messi en 2019, recibió el dorsal 10 en un club que por entonces buscaba un nuevo ídolo. Casi un año después de escribirla, Fati (Guinea-Bisáu, 23 años), este pasado junio ha lanzado aquella canción: Sea como sea, un tema que ha acumulado más de un millón de reproducciones en su primer mes en plataformas digitales.Que un deportista en activo publique una canción suele despertar una pregunta: si se trata de una inquietud real o de un simple experimento. Fati asegura que nunca le preocupó demasiado esa interpretación. “Es mi vida. Mientras no haga daño a nadie, hago lo que me hace feliz”, explica por teléfono. Para él, la música no compite con el fútbol ni responde a la necesidad de buscar otro camino. Es una parte más de su identidad, una afición que “siempre estuvo presente” y que ahora, por primera vez, ha decidido compartir. “Lo hago como diversión, para desconectar del deporte”, cuenta. “Mi principal foco es el fútbol, pero lo hago mejor si estoy conectado con la música”, admite.“Como todos los amantes del fútbol”, dice Fati, vivió la final del Mundial con “tensión”. Hubo momentos en los que quiso atravesar el televisor hasta el estadio de Nueva York, donde España terminó imponiéndose a Argentina (1-0). “Me hubiera gustado estar ahí, pero no ha podido ser”. “Solo queda apoyar y felicitarlos, porque tengo muchos amigos ahí y estoy muy feliz por ellos”. Y aunque ser convocado para una Copa del Mundo “es por lo que sigue trabajando todos los días”, ahora prefiere hablar de música. Ozuna, Burna Boy, Rema o Chris Brown forman parte de una banda sonora personal que, dice, le “hace pasar momentos de felicidad”. Pero sorprende al mencionar a Michael Jackson como uno de sus primeros ídolos: “Nací el 31 de octubre y en mi cumpleaños siempre suena Thriller”. Considerado por muchos el eslabón perdido entre Leo Messi y Lamine Yamal, con una trayectoria ascendente frenada por las lesiones, Fati se define con sencillez: “Al final, soy una persona normal que puede hacer varias cosas”. La frase, sin embargo, parece difícil de encajar en la vida de alguien que, con 16 años, se convirtió en el goleador más joven de la historia del FC Barcelona, el club que le formó en La Masía y del que se acaba de despedir tras ser traspasado definitivamente al AS Mónaco, tras jugar cedido una t
EL PAÍS
