Hablemos de dos cosas que están muy cerca pero ocupan registros distintos: lo importante y lo urgente. En el caso de las galerías de arte, lo importante tiene que ver con el papel que desempeñan en la proyección de los artistas, con su economía y la circulación de sus trabajos. Lo urgente es definir qué lugar ocupa hoy el arte, sobre todo en un momento de descrédito de la cultura. En el arranque del curso, conviene recordar que las galerías son agentes culturales y espacios de educación. Estas son las propuestas más destacadas de Apertura, la cita que inaugura la temporada de arte contemporáneo en Madrid y reúne a más de 60 galerías.. Seguir leyendo
Hablemos de dos cosas que están muy cerca pero ocupan registros distintos: lo importante y lo urgente. En el caso de las galerías de arte, lo importante tiene que ver con el papel que desempeñan en la proyección de los artistas, con su economía y la circulación de sus trabajos. Lo urgente es definir qué lugar ocupa hoy el arte, sobre todo en un momento de descrédito de la cultura. En el arranque del curso, conviene recordar que las galerías son agentes culturales y espacios de educación. Estas son las propuestas más destacadas de Apertura, la cita que inaugura la temporada de arte contemporáneo en Madrid y reúne a más de 60 galerías. Seguir leyendo
Hablemos de dos cosas que están muy cerca pero ocupan registros distintos: lo importante y lo urgente. En el caso de las galerías de arte, lo importante tiene que ver con el papel que desempeñan en la proyección de los artistas, con su economía y la circulación de sus trabajos. Lo urgente es definir qué lugar ocupa hoy el arte, sobre todo en un momento de descrédito de la cultura. En el arranque del curso, conviene recordar que las galerías son agentes culturales y espacios de educación. Estas son las propuestas más destacadas de Apertura, la cita que inaugura la temporada de arte contemporáneo en Madrid y reúne a más de 60 galerías.. Imagen de la exposición ‘Gran ojo’, de David Bestué, en la galería Ehrhardt Flórez.Jonás Bel (Galería Ehrhardt Flórez). Dos sillas de plástico blancas, separadas por una barra de sal, se apilan vacías una sobre otra. Son dos sillas Monobloc, de producción industrial, a las que se les ha sustituido una de sus patas por otras nuevas. La pata de la silla superior ha sido realizada con arena de la playa de Riazor de A Coruña, en un guiño a Samuel Luiz, asesinado hace unos años en ese mismo lugar, y la otra con tierra del barranco de Víznar, en alusión al asesinato de Federico García Lorca. En medio del espacio de la galería, funcionan como un monumento espontáneo, tema que el artista explora en su último libro, titulado Samuel y editado por la editorial Caniche. La exposición se llama Gran Ojo y remite a la tensión entre la grisalla y los colores puros. Frente al tono grisáceo o marrón de algunas de sus esculturas anteriores, fruto del uso de materiales de desecho como serrín, ceniza o papel triturado, el artista trabaja con pétalos de rosa o buganvilla que encapsula en resina y con colores puros distribuidos en varios puntos de la muestra remiten a su vez al “arcoíris”, símbolo del colectivo LGTBIQ+, sobre el que el artista parece hacer un guiño reflexionando, a su vez, en lo arbitraria que es esa asociación. Una exposición rotunda que es a la vez alegato y celebración. Hasta el 7 de noviembre.. ‘Pintura secreta’ (2026), de Ana Gallardo.. Explica la artista a Virginia Roy, en un fantástico texto colgado en la web de la galería la_oficina, que un secreto se vuelve muchas veces un acto de supervivencia y la sutileza, la forma más radical de la disidencia. La frase coge cuerpo en una exposición donde la artista mira de cerca esa idea de duelo que siempre sobrevuela su trabajo, pero desde la práctica de la pintura de su madre, que fue también artista hasta que falleció de manera temprana. La idea de naturaleza, género menor en la historia del arte, es subvertida por la artista, que ha redimensionado el tamaño de los recortes de prensa que aparecían en sus cuadros, empapelando las paredes y lanzando otro relato de esa historia común. El resultado es una inesperada cascada de abstracciones de colores y formas orgánicas donde la trama parece cobrar cuerpo y construir un entramado propio. Pintando esos perfiles amorfos y cromáticos, la artista vuelve a dilatar las posibilidades de la imagen y vuelve a detonar la materialidad para explorar su desplazamiento del lienzo a nuevos bordados. Frente a trabajos anteriores donde el trabajo con grafito negro le permitía abrir un espacio de posibilidad, en estas nuevas obras la superficie actúa como una máscara de una trama distorsionada y tramposa. Hasta el 19 de diciembre.. ‘Guaymallén, vista general’ (2023), obra de La Chola Poblete. travesía cuatro. El poder de la rabia es una pintada negra que puede leerse sobre una de las paredes de La Casa Encendida. Abrazando la consigna, hay una garra roja que actúa de statement del lugar desde el que habla La Chola Poblete (Guaymallén, Argentina, 1989). Ese gesto impulsivo e inmediato de plasmar lo que estás pensando, tan cercano y popular, define el quehacer de la artista que expone Marrón barroco en la galería Travesía Cuatro y en Continentes como semillas, en La Casa Encendida. La primera muestra cómo juega de manera crítica con las historias de representación colonial desde una perspectiva transindígena. Sus obras multivalentes, que incluyen acuarela, tela y fotografía, se resisten a la exotización de las mujeres indígenas al tiempo que insisten en el poder de la sexualidad, mirada por la que recibió una mención especial en la Bienal de Venecia de 2024. La segunda, a cargo de Manuela Moscoso, incluye además un diálogo con Pedro G. Romero y el Niño de Elche, una relación no fácil de entrada pero que va encajando en el modo en que subvierten los símbolos tradicionales cruzándolos con iconografías populares y disidentes. Hasta el 7 de noviembre.. ‘Sin título’ (2007), de Alberto Datas.. Su obra ha sido una referencia imprescindible para muchos artistas gallegos, especialmente para los que formaron la generación atlántica, que irrumpió con fuerza en el panorama artístico de los años ochenta, aunque su estela creativa se extiende mucho más allá, siendo uno de los artistas referenciales para una generación más joven de artistas, que lo encontró siendo profesor en la Universidad Complutense. Alberto Datas, uno de los artistas de cantera de la galería NF desde sus inicios, es revisado ahora por Ángel Calvo Ulloa, que pone de relieve la excepcionalidad de un trabajo que conecta con otro tiempo y otro espacio, muy cercano al expresionismo abstracto heredero de creadores como Pollock o Dubuffet, del que absorbió un feísmo elaborado y consciente. Hasta el 30 de octubre.. ‘La ciudad del tiempo libre’, de Irene de Andrés.. Reúne una investigación en torno a dos complejos vacacionales construidos para organizar el tiempo libre de la clase trabajadora. Uno es la Colónia de Férias Um Lugar ao Sol, de Caparica, inaugurada en 1938 por la Fundação Nacional para a Alegria no Trabalho (FNAT), una institución del Estado Novo portugués creada para organizar el ocio de los trabajadores. El otro, la Ciudad Residencial Tiempo Libre, de Marbella, abierta en 1962 por la Obra Sindical de Educación y Descanso. Ambos funcionan casi como espejos. Aunque fueron concebidos bajo las dictaduras de Salazar y Franco, continuaron en funcionamiento durante los posteriores gobiernos democráticos. La exposición es excepcional, como también lo es el ensayo visual sobre el proyecto publicado por la Editorial Concreta y la reflexión que plantea la artista: cómo las relaciones entre arquitectura, turismo, trabajo y tiempo libre —grandes dilemas de la vida contemporánea— articularon una determinada promesa de bienestar colectivo. Hasta el 31 de octubre.
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