Hay un buen lío (o muchas opciones) para referirnos a la pausa de media mañana, y eso sin entrar a hablar del ‘brunch’
Olvidemos de una vez la eterna disputa tortillera (¿con cebolla o sin cebolla?). Tenemos un nuevo tema para discutir durante horas: ¿qué es un almuerzo y a qué hora se toma? Y es que, dependiendo del hambre que tengamos y de la región en la que estemos, un almuerzo puede ser un segundo desayuno o la comida del mediodía.
Un ejemplo reciente lo tenemos en el debate abierto este domingo en X cuando @pblsp_ señalaba el “choque cultural” que suponía para él que “en Andalucía” se llame “almuerzo a la comida”, y defendía (con humor) que el almuerzo es “lo que tomas entre el desayuno y la comida. Y la comida es lo que comes a la hora de comer”. Entre las respuestas, un bando defendía el almuerzo como segundo desayuno, otro señalaba la banalidad de llamar “comida” a la comida de mediodía, ya que “comer” vale para todo, y había quien proponía horarios completos, del desayuno a la recena pasando por la merienda y el aperitivo.
Estamos ante una disputa lingüística y gastronómica que podemos rastrear, al menos, hasta los cambios de hábitos que comienzan a finales del siglo XVIII y que provocan desbarajustes similares en toda Europa. El historiador Alessandro Barbero cuenta en ¿Cuándo se come aquí?que por entonces los aristócratas del Reino Unido empezaron a retrasar su dinner, que era la comida del mediodía. Los nobles y adinerados de gran parte del continente imitaron esta moda y empezaron a comer a las tres de la tarde. Y a las cuatro. Y a las siete, con lo que a efectos prácticos se convirtió en una cena, y por eso la palabra dinner se usa ahora, sobre todo, para esa comida, aunque no se haya perdido supper.
El problema que aparece es obvio: si uno desayuna a primera hora de la mañana, lo tiene complicado para aguantar sin comer hasta última hora de la tarde, así que surge la necesidad de hacer un segundo desayuno o una nueva comida a media mañana. Esta pausa necesita un nombre: en francés, el déjeuner (desayuno) pasa a ser esta comida del mediodía y el pétit-déjeuner (pequeño desayuno), el primer desayuno, mientras que los ingleses empiezan a usar “lunch” para una versión ligera de lo que antes era el dinner.
En España el proceso es distinto, pero también nos trajo nombres nuevos para nuevos hábitos. No nos dio por imitar a los ingleses, como me explica al teléfono María Ángeles Pérez Samper, autora de Comer y beber: una historia de la alimentación en España. Pero la comida del mediodía sí se retrasa, sobre todo a partir del XIX: de las 12 a la una y luego a las dos. Los cambios en España tienen más que ver con los horarios de trabajo, pero este retraso deja abierto un hueco para que se generalice, se consolide y se alargue el segundo desayuno. Que a veces es potente, como los esmorzars de forquilla (almuerzos de tenedor) de Cataluña, que toman trabajadores que comienzan muy temprano su jornada en campos y mercados.
En español se usa la palabra almuerzo para ese tentempié. Hasta entonces el término se había referido a la comida de la mañana, igual que desayuno, pero sobre los siglos XVIII y XIX se consolida esta diferencia. ¿Y después de almorzar? Desde la Edad Media, a mediodía se come o se yanta, como recoge el Diccionario de Joan Coromines y Antonio Pascual, que añade que en el siglo XVI yantar ya “se conservaba solamente en el uso rústico”. Aun así, la palabra almuerzo acaba por utilizarse también para esa comida, tradicionalmente la principal del día: el Diccionario histórico recoge ejemplos del siglo XIX. Como me cuenta por mensaje la lingüista y articulista de EL PAÍS Lola Pons, “que la palabra para la primera comida pase a ser la palabra para la segunda comida le ocurrió, con otras palabras, a otras lenguas”. Aunque el camino pueda ser diferente, como hemos visto en francés con déjeuner.
No solo me dejo cosas fuera sino que además y como apunta Pérez Samper (igual que muchos tuiteros) hoy en día la cosa se complica porque podemos hablar del aperitivo, del vermut y, si añadimos símbolos de gentrificación y turisteo, del brunch. Los horarios son cada vez más flexibles y podemos ver a británicos comiendo (o merendando) paella a las seis de la tarde, a oficinistas probando con el ayuno intermitente y a familias que se sientan a la mesa los domingos casi a las cuatro. Con todo esto quiero decir que en la disputa tuitera lo tengo claro: almuerzo viene (probablemente, porque con esto también hay polémica) del latín morsus, mordisco. Así que cualquier comida técnicamente es un almuerzo. Sea la hora que sea.
EL PAÍS
Olvidemos de una vez la eterna disputa tortillera (¿con cebolla o sin cebolla?). Tenemos un nuevo tema para discutir durante horas: ¿qué es un almuerzo y a qué hora se toma? Y es que, dependiendo del hambre que tengamos y de la región en la que estemos, un almuerzo puede ser un segundo desayuno o la comida del mediodía.. Seguir leyendo
