Pasan las 7.35 de la mañana de este domingo, y entre 400 y 500 personas desnudas y pintadas con 11 colores de la bandera del Orgullo del Progreso comienzan a desfilar delante de la catedral de Canarias bajo las órdenes de los asistentes del fotógrafo Spencer Tunick, que observa la escena walkie talkie en mano desde la terraza de las Casas Consistoriales de Las Palmas, al otro lado de la plaza. Durante la siguientes dos horas largas, el artista neoyorquino dirigirá a los participantes (“de espaldas”, “paso a un lado”, “tumbados de lado con la mano en el costado”…) para dar forma a Gran Spectrum: una intervención que se ha desarrollado en la plaza de Santa Ana y frente a la aledaña Casa de Colón y que pretende reivindicar los derechos del colectivo LGBTQIA+ en el marco del festival Culture & Business Pride 2026, organizado por el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias. Seguir leyendo
Pasan las 7.35 de la mañana de este domingo, y entre 400 y 500 personas desnudas y pintadas con 11 colores de la bandera del Orgullo del Progreso comienzan a desfilar delante de la catedral de Canarias bajo las órdenes de los asistentes del fotógrafo Spencer Tunick, que observa la escena walkie talkie en mano desde la terraza de las Casas Consistoriales de Las Palmas, al otro lado de la plaza. Durante la siguientes dos horas largas, el artista neoyorquino dirigirá a los participantes (“de espaldas”, “paso a un lado”, “tumbados de lado con la mano en el costado”…) para dar forma a Gran Spectrum: una intervención que se ha desarrollado en la plaza de Santa Ana y frente a la aledaña Casa de Colón y que pretende reivindicar los derechos del colectivo LGBTQIA+ en el marco del festival Culture & Business Pride 2026, organizado por el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias. Seguir leyendo
Pasan las 7.35 de la mañana de este domingo, y entre 400 y 500 personas desnudas y pintadas con 11 colores de la bandera del Orgullo del Progreso comienzan a desfilar delante de la catedral de Canarias bajo las órdenes de los asistentes del fotógrafo Spencer Tunick, que observa la escena walkie talkie en mano desde la terraza de las Casas Consistoriales de Las Palmas, al otro lado de la plaza. Durante la siguientes dos horas largas, el artista neoyorquino dirigirá a los participantes (“de espaldas”, “paso a un lado”, “tumbados de lado con la mano en el costado”…) para dar forma a Gran Spectrum: una intervención que se ha desarrollado en la plaza de Santa Ana y frente a la aledaña Casa de Colón y que pretende reivindicar los derechos del colectivo LGBTQIA+ en el marco del festival Culture & Business Pride 2026, organizado por el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias. Vista general de la ‘performance’ de Spencer Tunick en Las Palmas de Gran Canaria.Culture & Business Pride“El colectivo necesita todo el apoyo posible de cara al futuro”, aseguraría el artista en declaraciones a los medios al término de la sesión fotográfica. “Cualquier lugar en el que se acepten los cuerpos desnudos y en armonía, sin separarlos, supone un gran paso adelante hacia el futuro”. Precisamente, la acción se ha realizado pocas horas después del atentado ocurrido este sábado durante las celebraciones en el centro de Berlín de la marcha del Orgullo (Christopher Street Day, CSD), en el que murió una mujer y 29 personas resultaron heridas tras ser embestidas por una furgoneta a gran velocidad. Gran Canaria ha sido este domingo la última escala de una carrera forjada a base de imágenes casi abstractas con cuerpos sin ropa en el objetivo. Tunick comenzó de forma algo más modesta en el Nueva York de los primeros noventa. Allí, aprovechaba la legislación —se permitía la fotografía de desnudos en la calle siempre que tuviera fines artísticos— y las primeras horas del día para retratar a personas de forma individual. Con el tiempo fue reuniendo contactos —camareros, empleados de videoclubes— hasta acumular más de 70 números de teléfono. Con ellos, organizó su primera sesión multitudinaria. Participantes en la ‘performance’ ‘Gran Spectrum’, de Spencer Tunick, este domingo 26 de julio en Las Palmas de Gran Canaria.Miguel Velasco AlmendralAquella primera convocatoria grupal, frente a la sede de la ONU, reunió a 28 personas. “La imagen final funcionó: me pareció que no era hortera ni cursi, sino que tenía una cualidad fuerte y seria”, recordaba esta semana en una entrevista con EL PAÍS. “En ese momento pensé: guau, algo está pasando aquí”. El resto es ya conocido: un recorrido internacional fotografiando grandes concentraciones de cuerpos desnudos, con hitos como la convocatoria de Barcelona en 2003 (entre 4.500 y 7.000 participantes, según la fuente) y su récord en Ciudad de México en 20
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