Colocar en el «allí» la importancia es quitársela al «aquí», a la hazaña de matar seis toros en Madrid. Y hay que salir vivo, triunfante y reforzado. Leer
Colocar en el «allí» la importancia es quitársela al «aquí», a la hazaña de matar seis toros en Madrid. Y hay que salir vivo, triunfante y reforzado. Leer
El órdago de Borja Jiménez a Roca Rey para Otoño es de esas cosas que agitan el toreo. Viene bien que se hable, en plan previa de pesaje de combate de boxeo, te voy a partir la madre. Borja sería el aspirante y Roca el campeón. La gente se posiciona rápido con el pretendiente a la corona porque, además de que el humilde siempre reúne más simpatías, siente que su poseedor no la ha puesto en liza y ha evitado el combate. Cosa cierta a tenor de las escasas veces que el sevillano y el peruano se han encontrado en los carteles. Una el año pasado en Teruel; otras va a ser en la presente temporada en Mont de Marsan. RR elige como máxima figura que es y va cómodo, o sin aperturas, a las ferias de importancia, pese a que haya dado paso a Víctor Hernández en Madrid o a Samuel Navalón en Fallas.. Borja cae bien con su sencillez y Roca Rey, no con su soberbia de figura. Históricamente nada nuevo.. De BJ conviene dar el dato de que ha sido dos veces triunfador de San Isidro y no se sabe cuáles son los motivos por los que cada temporada el sistema taurino lo coloca en la casilla de salida: este sábado torea mano a mano con Tomás Rufo en Valdemorillo, un cartel que repetirá en Fallas, lejos de la zona de figuras para la que se reivindica con méritos contraídos.. El chasquido del latigazo de Borja Jiménez en la noche de Las Ventas valió para contar que en su negociación, además de la corrida de Jandilla y la encerrona con seis toros de la In Memoriam, ha cerrado la ganadería de Victorino -que sonreía el bribón- para Otoño. Para esto se había pactado con Plaza 1 que Ramontxu le daría el micrófono a Jiménez, para anunciar la victorinada otoñal. Borja aprovechó su momento para colar de extranjis la «invitación» (made in Guerra) a Roca Rey a matar los victorinos con él. Y a mí me pareció cojonudo el rentoy, las redes sociales lo celebraban también y ese guante ahí quedaba. Roca declaró a El Toril, desde el plano de la superioridad, que le parecía bonito ese modo de ofrecerse de un compañero y que para otoño quedaba mucho.. Y es verdad que queda. El mismo órdago de Borja ponía el foco en Otoño quitándole foco a la vez a su propio compromiso con seis toros en Madrid como cierre de San Isidro. Colocar en el «allí» la importancia es quitársela al «aquí». A la hazaña de matar seis toros en Madrid. Y hay que salir vivo, triunfante y reforzado. Los términos medios no suelen darse y no valen. Las estadísticas de las proezas con seis toros en Las Ventas es mejor no mirarlas porque entonces nadie las haría. Borja Jiménez ha tenido cojones para esto y para tirarle el guante a Roca Rey. Gestos que hacen que las calmas aguas del toreo actual se embravezcan y se hable de toros. Lo que viene muy bien a la tauromaquia.
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