Juan Manuel Gil aparece corriendo y bajo la lluvia a la cita. Su tren ha llegado tarde y eso le incomoda, habituado como está a la puntualidad obligada en sus clases. Gil (1979) es, antes que escritor, profesor de Lengua en un instituto de Almería, su ciudad, lo que en parte tiene que ver con lo que le ha trasladado del sur a la capital en un demorado viaje. Su última novela se titula Majareta (Seix Barral) y cuenta la jubilación forzosa de un conserje de colegio, aunque el meollo literario no es esta circunstancia ‘laboral’, sino quién es este personaje inaudito y completamente inesperado, Leo, apodado ‘Majareta’. Para revisar su pintoresca y turbia vida, el autor convierte cada capítulo del libro en un testimonio de quienes trataron a ‘Majareta’. La novela es un habilidoso enredo para que el lector trate de averiguar qué ha conducido a retirar a Leo de su puesto en medio de una ‘fauna’ de voces tremendamente singular. Juan Manuel Gil obtuvo con su primer libro, Guía inútil de un naufragio, el Premio Andalucía Joven de Poesía. Desde entonces se ha centrado en la novela. En 2021 ganó el Premio Biblioteca Breve con Trigo limpio, a las que siguieron las excelentes La Flor del Rayo y Un hombre bajo el agua (Seix Barral). Gil, como andaluz y como escritor, no aparca el dolor por la reciente tragedia ferroviaria de Adamuz: «En estos casos, la literatura es una manera de acompañar, de ser una zona de consuelo, puede ser una zona de amor».. Desde pequeño, siempre sentí una atracción hipnótica por el conserje de mi colegio, que vivía dentro del propio colegio. Para esta novela me he inspirado en el barrio de mi infancia, que es un microcosmos que está en cualquier calle o ciudad. Tenemos que dignificar la palabra ‘entretenimiento’ , que nos ha robado el ocio. Siempre traslado a mis alumnos la emoción y el entusiasmo que siento por la lectura y así se abren las compuertas de la curiosidad
El escritor almeriense recrea la personalidad de un conserje de colegio a través de muchos testimonios de quienes le trataron, antes de su jubilación forzosa.
convocatoria. Los Premios Avanzadoras ya están de vuelta: buscamos mujeres que transforman el mundo. DIRECTO. Huelga de médicos: miles de facultativos, llamados a paros toda la semana. Entrevista. Juan Manuel Gil.Ivan Giménez /Seix Barral. WhatsApp. Facebook. Linkedin. Telegram. Beloud. Copiar URL. El escritor almeriense recrea la personalidad de un conserje de colegio a través de muchos testimonios de quienes le trataron, antes de su jubilación forzosa.. Juan Manuel Gil aparece corriendo y bajo la lluvia a la cita. Su tren ha llegado tarde y eso le incomoda, habituado como está a la puntualidad obligada en sus clases. Gil (1979) es, antes que escritor, profesor de Lengua en un instituto de Almería, su ciudad, lo que en parte tiene que ver con lo que le ha trasladado del sur a la capital en un demorado viaje. Su última novela se titula Majareta (Seix Barral) y cuenta la jubilación forzosa de un conserje de colegio, aunque el meollo literario no es esta circunstancia ‘laboral’, sino quién es este personaje inaudito y completamente inesperado, Leo, apodado ‘Majareta’. Para revisar su pintoresca y turbia vida, el autor convierte cada capítulo del libro en un testimonio de quienes trataron a ‘Majareta’. La novela es un habilidoso enredo para que el lector trate de averiguar qué ha conducido a retirar a Leo de su puesto en medio de una ‘fauna’ de voces tremendamente singular. Juan Manuel Gil obtuvo con su primer libro, Guía inútil de un naufragio, el Premio Andalucía Joven de Poesía. Desde entonces se ha centrado en la novela. En 2021 ganó el Premio Biblioteca Breve con Trigo limpio, a las que siguieron las excelentes La Flor del Rayo y Un hombre bajo el agua (Seix Barral). Gil, como andaluz y como escritor, no aparca el dolor por la reciente tragedia ferroviaria de Adamuz: «En estos casos, la literatura es una manera de acompañar, de ser una zona de consuelo, puede ser una zona de amor».. Si le digo que ha pasado de la risa al llanto con este libro, ¿me cree?. Me haces profundamente feliz, porque una de las intenciones es que el humor te permita acercarte al dolor, es decir, aquello que te resulta insoportable, que te erosiona, que te turba, es más fácil llegar al corazón de ese dolor si se utiliza el humor, que me parece como una especie de ungüento o de antibiótico con el que si no ha bendecido a la humanidad para hacerla más, más soportable la existencia. En ese sentido, esa es mi manera de concebirlo en literatura, es imposible hablar de de drama o de tragedia sin que en el corazón de esa tragedia haya una buena dosis de sentido del humor. Es lo que nos permite resistir ahí, nos permite seguir levantándonos por la mañana, porque a pesar de esos dolores, hay que volver a la rutina y dejarnos abrazar por la vida.. Desde pequeño, siempre sentí una atracción hipnótica por el conserje de mi colegio, que vivía dentro del propio colegio. ¿Todos tenemos algo de ‘majaretas’? Su protagonista podría representar un poco de cada uno de nosotros.. Sin lugar a dudas, vivimos tiempos muy confusos, llenos de contradicciones, donde casi nada se explica de una manera sencilla, sino que todo tiene aristas y necesita muchísimos puntos de vista. Yo creo que Majareta es un intento de desmantelar todas esas piezas que conforman, que son necesarias que se pongan en movimiento para definir a cualquier persona, a cualquier personaje. No somos solamente lo que nosotros creemos que somos, sino que somos todo aquello que el resto que nos rodea ve de nosotros. Y eso supone hablar de contradicciones, de olvido, de dolores, de verdades a medias, de rumores, de chismes… Porque todo eso somos.. Usted, que es profesor, ¿ha tenido algún problema con el conserje de su colegio? ¿Algún trauma de pequeño?. Pues se reúnen varios factores. El primero de ellos es que yo, desde pequeño, siempre sentí una atracción hipnótica por el conserje de mi colegio que vivía dentro del propio colegio. Me preguntaba, siendo un niño, qué habría sido de mi vida si mi padre hubiese sido conserje y hubiese tenido que vivir en el lugar del que yo intentaba huir cada viernes. A mí me parecía un espacio de fabulación esa casa que estaba dentro del propio colegio. Por otro lado, también quería hablar de un personaje que fuese anónimo, que siempre está entre bambalinas, pero que realmente puede llegar a mover los hilos de de todo. La confluencia de esa especie de atracción, de la alucinación que me producía esa casa en mi colegio, y la necesidad de hablar sobre un personaje que tenía su propia épica, -a pesar de parecer un personaje anodino-, es el germen de de esta historia que está rodeada de chismes y de rumorología.. Juan Manuel GilIvan Giménez/Seix Barral. ¿Cuánto le ha ayudado su trabajo de docente en el IES donde da clases para plantear esta historia?. Me ha ayudado, para abordarlo, sobre todo, desde la naturalidad de un espacio que habito diariamente. No lo veo como algo marciano o como algo impostado, sino como ese lugar, esos pasillos, esas aulas y esos profesores y otros compañeros que de alguna manera habitan en mi mundo. Toda novela tiene algo de eso, de esa verdad y verosimilitud que viene dada precisamente por el lugar que ocupa uno.. Para esta novela me he inspirado en el barrio de mi infancia, que es un microcosmos que está en cualquier calle o ciudad. Y ¿se ha inspirado en personas cercanas de su ámbito docente: la profesora de física, la señora de la limpieza, el de gimnasia…?. Me he inspirado fundamentalmente, no tanto en el en el cole, como en mi barrio de la infancia. Era, como muchísimos barrios de aquellos años, en los años 80, un lugar lleno de curanderos, de respetuosos farmacéuticos. Y estaban el cura, las vecinas… En el fondo es una especie de microcosmos que casi podría explicar el cosmos entero, de cualquier edificio, de cualquier calle, de cualquier barrio o de cualquier ciudad. Me interesaba además que fuesen tremendamente humanos y a la vez arquetípicos, que casi sonasen a cuento popular. De ahí que la mayoría no tenga ni siquiera nombre.. La parte literaria conjuga muy bien ese ambiente tan popular, como es la conserjería de un centro escolar, con una prosa que tiene muchas lecturas y muy poca simplicidad. ¿Es una contradicción buscada?. La prosa pretendía que la novela fuese muy literaria y a la vez que estuviese llena y henchida de oralidad. Es decir, que cada uno de los personajes no solamente lo pudieses leer, sino que lo pudieses escuchar. Y casi que lo pudieses ver, que tuvieses la impresión como lector de que te sentabas frente a cada uno de ellos y te confiaban su testimonio, su historia. En ese sentido, me lo he pasado francamente bien, me he divertido, porque he podido vivir con cada uno de esos personajes durante más de dos años, lo que me ha llevado escribir el libro. Han sido dos años y pico trabajando muy intensamente y muy gozosamente. Es la novela que, probablemente, más he disfrutado durante el proceso de escritura.. ‘Majareta’.Seix Barral. Practica un tipo de novela un poco negra, donde los lectores siempre están esperando el qué pasó. En esta también: ¿Quién es realmente Leo?. En el corazón de todas mis novelas, siempre hay un misterio, porque yo creo que en el corazón de la vida hay un misterio. Los mejores enigmas son aquellos que no se resuelven y los novelistas en ocasiones jugamos a ser dioses, a intentar resolverlos. Ese misterio que late en el corazón de la novela, la dota de ritmo, de atractivo, de sorpresa, de algo a lo que yo le doy mucha importancia porque, si te soy sincero, no le tengo miedo ni rehúyo la palabra entretenimiento. Seguramente, porque soy profesor y porque tener delante a alumnos es probablemente tener el público más complicado que hay. Esa idea me ha llevado a estar preocupado por no aburrir, enganchar, emocionar, conectar.. Tenemos que dignificar la palabra ‘entretenimiento’ , que nos ha robado el ocio. ¿Está, por tanto, entre quienes no hacen distingos entre la literatura comercial de la de ‘culto’?. El entretenimiento es una palabra que nos ha robado el ocio. Y la literatura nunca debería haber permitido que nos robaran la palabra entretenimiento, un entretenimiento que te hace viajar, que te hace pensar, que te incomoda, que te pone en la piel de otros personajes, que te enfrenta a tus propias contradicciones. Ese entretenimiento nos lo han quitado los centros comerciales, las plataformas audiovisuales y los parques de bolas para los cumpleaños. Tenemos que dignificar la palabra ‘entretenimiento’.. Juan Manuel Gil.Ivan Giménez/Seix Barral. ¿Qué le entretiene como lector?. Soy un lector ecléctico, muy curioso y y suelo leer novela, no ficción y poesía. Como filólogo, me interesa el ensayo que aborda el tema literario propiamente dicho. Soy un lector que lee a Paul Auster y en la misma semana y a la vez a Stephen King. A mí lo que me mueve, el motor, es una tremenda y extenuante curiosidad por todo lo que se está escribiendo. Yo entro en una librería y además de ser el hombre más feliz del mundo, puedo sufrir episodios de ansiedad ante todo lo que me pierdo porque es inalcanzable. Lo penúltimo que me ha enganchado es Corazón de piedra, de Kamerle Jaio.. Siempre traslado a mis alumnos la emoción y el entusiasmo que siento por la lectura y así se abren las compuertas de la curiosidad. ¿Cómo se estimula a los alumnos a leer desde el primer momento?. Es complejísimo el tema, yo siempre traslado la emoción y el entusiasmo que siento por la lectura, a través de eso se abren las compuertas de la curiosidad. No se trata de imponer, ni de guiar, sino de emocionar. Yo amo la lectura y no conozco otro idioma que no sea el del amor. Mis alumnos lo perciben así, aunque pueda parecer simplista. Mis alumnos son exigentes, con los que no te aburres y tienen curiosidad. Quizá no es el retrato general en los institutos, pero yo tengo la fortuna de que donde he caído, he caído muy bien. La enseñanza te erosiona con el paso del tiempo, pero no se puede sacar de la ecuación que allí hay también un montón de emociones, un montón de experiencias Yo me siento muy afortunado, trabajo con mucha vocación.. Entrevistas. Literatura. Mostrar comentarios. Comentarios
