A Álvaro Guzmán le ha intrigado siempre conocer el misterio que encierra una gran piedra que domina la silueta del municipio de Malagón (Ciudad Real). Durante 13 años ha estado, de manera aficionada y autodidacta, observando la evolución y los movimientos de esa piedra que es testigo de más de 4.000 años de memoria colectiva. Su persistencia ha encontrado ahora la recompensa de que los principales expertos en la materia y una acreditada revista científica han documentado la relevancia de los dos enclaves de arte rupestre de la localidad, Piedralá-El Fraile y La Monja, que posicionan al pueblo manchego en primera línea de la arqueología del sol y en la élite de la investigación científica.. Seguir leyendo
Malagón pide declarar Bien de Interés Cultural los dos enclaves de petroglifos convertidos en un antiguo observatorio astronómico
A Álvaro Guzmán le ha intrigado siempre conocer el misterio que encierra una gran piedra que domina la silueta del municipio de Malagón (Ciudad Real). Durante 13 años ha estado, de manera aficionada y autodidacta, observando la evolución y los movimientos de esa piedra que es testigo de más de 4.000 años de memoria colectiva. Su persistencia ha encontrado ahora la recompensa de que los principales expertos en la materia y una acreditada revista científica han documentado la relevancia de los dos enclaves de arte rupestre de la localidad, Piedralá-El Fraile y La Monja, que posicionan al pueblo manchego en primera línea de la arqueología del sol y en la élite de la investigación científica.. “Lo singular de este yacimiento, que contiene casi 300 petroglifos que van desde el Calcolítico hasta el año 1703, es que alberga un calendario de horizonte ya que la piedra era un altar solar y un observatorio astronómico del Bronce manchego”, explica Guzmán, que es técnico de Cultura de Malagón. Los petroglifos son grabados y diseños simbólicos esculpidos sobre roca que los antepasados realizaban desgastando la capa superficial de la piedra mediante técnicas de percusión o incisión, utilizando herramientas de piedra o metal.. La perseverancia de Guzmán en la observación arqueológica hizo posible un estudio de los arqueólogos de la Universidad Complutense de Madrid Luis Benítez de Lugo y Álvaro Ibero Osorio, que ha confirmado las mejores noticias para este enclave rupestre convertido ya en un referente de la arqueoastronomía. De este modo, cuando llega el solsticio de verano al salir el sol este se pone justo en la cima del cerro del Colmillo del Diablo siendo un marcador solar. El desplazamiento del sol sobre el perfil de las sierras hace las funciones de calendario siendo el 21 de junio un lugar trascendente en este antiguo lugar sagrado cargado de simbolismo.. De alguna manera, este hallazgo guarda una estrecha relación con el gigantesco hito de El Fontanar, en Jódar (Jaén), exponente de la mitología íbera vinculada a la arqueología del sol y de otros astros, como ha constatado el astrofísico de la Universidad de La Laguna César Esteban. En este caso, se trata de un monumento pétreo con la representación de una unión sexual entre divinidades, único en la cultura íbera. Un ritual que tenía lugar durante el solsticio de invierno y que recrea físicamente la metáfora de una hierogamia, un encuentro sexual, mítico y mágico, de un héroe solar y una diosa de la fecundidad, frecuente en el mundo antiguo mediterráneo.. La Piedra Lisa. Imagen cedida.Álvaro Guzmán. El siguiente espaldarazo para los grabados rupestres de La Mancha ha llegado de la mano del estudio La persistencia de la memoria: reutilización y resignificación de petroglifos prehistóricos en épocas históricas. Dos casos estudiados de Malagón. La Mancha, España, publicado en la revista World Archaeology de la editorial británica Taylor&Francis, una de las publicaciones científicas de arqueología más prestigiosas a nivel internacional.. Mediante un enfoque que combina fuentes arqueológicas, históricas y etnográficas, la investigación ha identificado varias fases gráficas que abarcan desde la prehistoria tardía hasta el siglo XIX. “Ambos yacimientos representan un escenario ideal para explorar cómo diferentes comunidades humanas han interactuado persistentemente con ellos a lo largo de milenios, atribuyéndoles nuevos significados acordes con las cambiantes cosmovisiones”, manifiesta Álvaro Guzmán.. Además, el estudio enfatiza su papel dinámico en la construcción de la memoria y la identidad colectivas y respalda la idea de que integrar el conocimiento tradicional en la interpretación arqueológica puede dar lugar a un enfoque más inclusivo y socialmente fundamentado para la conservación del patrimonio.. El de Malagón no es el único enclave de arte rupestre documentado en La Mancha. El arqueólogo Luis Benítez de Lugo ha explicado que las primeras manifestaciones de arte esquemático postpaleolítico en la zona se remontan a sociedades prehistóricas que dejaron su huella en enclaves como Castillejo del Bonete (Terrinches) o Bocapucheros (Almagro). Pero Benítez de Lugo ha advertido del riesgo de vandalización que amenaza este tipo de patrimonio y subrayó la necesidad de impulsar su protección legal y la sensibilización ciudadana.. La Piedra de Malagón. Solsticio de verano. Imagen cedida.Álvaro Guzmán. Mientras, el investigador César Esteban ha resaltado la importancia de la arqueoastronomía como disciplina científica capaz de relacionar la orientación astronómica de monumentos y grabados con rituales prehistóricos vinculados a la fertilidad y los ciclos solares.. El alcalde de Malagón, Adrián Fernández, ha anunciado la solicitud que se ha hecho para que las dos piedras milenarias del municipio sean declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), algo que le compete aprobar a la Junta de Castilla La Mancha. “Este reconocimiento nos permitirá profundizar en el conocimiento de nuestro pasado y legarlo a las generaciones futuras”, ha incidido Fernández.
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