Concéntrico cumple 12 años en Logroño. Un festival que se ha convertido en un auténtico laboratorio para proponer soluciones ante los retos que plantea el espacio público en las ciudades. El certamen mantiene su esencia después de todo este tiempo con la participación de destacados arquitectos, que acuden desde todos los rincones del mundo para hacer realidad (y no solo desde el plano teórico) algunas intervenciones que pueden cambiar la vida de los ciudadanos. En esta edición de 2026, que se celebra del 18 al 23 de junio, tres son los ejes de esta propuesta relacionada con la arquitectura y el diseño: identidad y la ficción, ecología urbana y agentes performativos. Y para ello toma como base una ciudad de tamaño medio (Logroño cuenta con 152.626 a 31 de diciembre de 2025, según el INE) que se puede recorrer a pie para descubrir su casco antiguo, el entorno del río Ebro o un cercano viñedo rodeado por montañas.. Seguir leyendo
La nueva edición de Concéntrico vuelve a contar con la participación de destacados arquitectos, entre ellos el reciente Premio Pritzker, Smiljan Radić, con una veintena de intervenciones por toda la ciudad
Concéntrico cumple 12 años en Logroño. Un festival que se ha convertido en un auténtico laboratorio para proponer soluciones ante los retos que plantea el espacio público en las ciudades. El certamen mantiene su esencia después de todo este tiempo con la participación de destacados arquitectos, que acuden desde todos los rincones del mundo para hacer realidad (y no solo desde el plano teórico) algunas intervenciones que pueden cambiar la vida de los ciudadanos. En esta edición de 2026, que se celebra del 18 al 23 de junio, tres son los ejes de esta propuesta relacionada con la arquitectura y el diseño: identidad y la ficción, ecología urbana y agentes performativos. Y para ello toma como base una ciudad de tamaño medio (Logroño cuenta con 152.626 a 31 de diciembre de 2025, según el INE) que se puede recorrer a pie para descubrir su casco antiguo, el entorno del río Ebro o un cercano viñedo rodeado por montañas.. “Concéntrico es un laboratorio de pensamiento, reflexión y análisis casi sociológico, que tiene que ver con vivir en un lugar más allá de lo construido”, explica el director del certamen, Javier Peña. Este arquitecto riojano echa mano de una fotografía para resumir el viaje de Concéntrico. Dos niños, cada uno con un mapa del festival, dispuestos a hacer, de la mano de su padre, su propio recorrido por las diferentes intervenciones. “Doce años aprendiendo a mirar, a tener una forma propia de entender el mundo”, explica sobre esta fotografía que se corresponde con los primeros años de Concéntrico.. Siguiendo la estela que plantea esta simbólica imagen, Peña plantea un recorrido por algunas de la veintena de intervenciones de esta edición. La primera lleva por nombre Circo y es obra del Premio Pritzker 2026, Smiljan Radić (Santiago de Chile, 60 años). “Es su primer proyecto después de recibir el galardón en México”, explica Peña. La propuesta de Radić se levanta en un solar del casco antiguo de Logroño, una de las zonas donde se concentra la población más vulnerable y en riesgo de exclusión social, en analogía con los circos pobres que cada verano recorrían las costas chilenas. Un espectáculo itinerante que permitía soñar al público. En Circo, los espectadores van a disfrutar de la proyección Le petit chapiteau (Jorid Ivens, 1963), filmada en Valparaíso. “Son siete minutos de un encantamiento permanente”, recoge el catálogo de esta edición de Concéntrico.. El proyecto Terroir en Concéntrico, en Logroño. Imágenes cedidas por el festival. Josema Cutillas. El camino de Concéntrico también incluye la parada al comienzo de la calle Portales, junto al arco de San Bernabé, que simboliza cada 11 de junio la victoria del pueblo logroñés frente a las tropas francesas en 1521. Se trata de un elemento con cuatro apoyos metálicos que alcanza una altura de unos 5 metros y al que para la ocasión se le ha retirado el habitual revestimiento vegetal para quedar engalanado de rojo y negro, los colores de la falda del traje regional de La Rioja. La propuesta lleva la firma de Matilde Cassani (Domodossola, Italia, 1980). “Es una forma de reinterpretar esta fiesta popular en una de las antiguas puertas de la ciudad”, resalta Peña. La falda se puede recoger para que los ciudadanos puedan pasar por debajo del arco y también desplegarse por completo para que este elemento adquiera todo su carácter ornamental.. Concéntrico también hace un guiño a las antiguas barcas de recreo con las que se podía navegar por el Ebro en la década de los 60 gracias a la obra Memorias del verano del estudio suizo OFREIA, que incide en la estrecha vinculación entre el río y los vecinos de Logroño. También se detiene en la plaza del Ayuntamiento de Logroño, diseñada por el arquitecto Rafael Moneo e inaugurada en 1982. En este caso, el proyecto Resonancias, del estudio mexicano PPAA (Pérez Palacios Arquitectos Asociados), se construye en torno a un “laberinto” de estacas de acero “que juega con la identidad del edificio, de la propia plaza y de la ciudad”, explica Peña, sobre uno de los lugares más concurridos en Logroño.. El proyecto Cathedral for one, en el festival Concéntrico, en Logroño. Imagen cedida. Josema Cutillas. Concéntrico interactúa con el entorno y algunas de sus intervenciones se conservan más allá de los días del festival. Es lo que va a ocurrir con el proyecto The Library Garden, junto a la Biblioteca Rafael Azona, con la que se rinde homenaje a uno de los guionistas más destacados de la historia del cine en España. En la plaza ubicada en la parte de atrás de este edificio se ha acondicionado un pequeño jardín, con un cobertizo y una mesa que invita a sentarse y conversar.. Esta pequeña instalación se plantea como un lugar de intercambio de semillas. Junto a ello, se ha levantado parte del pavimento en la propia plaza para plantar árboles y ampliar las zonas verdes. “Es un proyecto que ha ido a más gracias a la participación de la asociación de vecinos del barrio, la propia biblioteca y el Ayuntamiento de Logroño”, explica Peña sobre las oportunidades que abren los trabajos en Concéntrico. Un festival que ahora tiene vocación de avanzar en la transformación de una ciudad con estas pequeñas intervenciones.. La escalera de la cigüeña, en Concéntrico. Imagen cedida por el festival. Josema Cutillas
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