El sábado 7 de noviembre de 2020, Marta Jiménez Serrano estuvo a punto de morir por una intoxicación de monóxido de carbono debido a una mala revisión de la caldera en la casa de alquiler donde vivía con su pareja. «Este libro no lo quería escribir, pero aquí estamos» dice en las primeras páginas de Oxígeno, novela en la que, cinco años después, narra cómo se produjo el accidente y las secuelas que quedaron en su día a día tras lo ocurrido. En 20minutos hablamos con ella sobre su nuevo libro, el primero que publica con Alfaguara.. «Cuando ocurrió el accidente, tuve un momento de negación, de decir ‘yo no me voy de esta casa’ porque me sentía incapaz de hacer otra mudanza». «No estoy nada de acuerdo con el ‘carpe diem’, creo que es una filosofía que lleva a la angustia más que al placer». «El ser humano tiene una conexión con la espiritualidad, una necesidad de trascender y una necesidad de dotar de sentido a la vida». «Esto era algo en lo que solo había que acompañar y escuchar, no había nada que resolver. Y en ese acompañamiento somos muy malos, la verdad»
La autora presenta ‘Oxígeno’, su tercera novela y primera bajo la editorial Alfaguara.
El sábado 7 de noviembre de 2020, Marta Jiménez Serrano estuvo a punto de morir por una intoxicación de monóxido de carbono debido a una mala revisión de la caldera en la casa de alquiler donde vivía con su pareja. «Este libro no lo quería escribir, pero aquí estamos» dice en las primeras páginas de Oxígeno, novela en la que, cinco años después, narra cómo se produjo el accidente y las secuelas que quedaron en su día a día tras lo ocurrido. En 20minutos hablamos con ella sobre su nuevo libro, el primero que publica con Alfaguara.. «Cuando ocurrió el accidente, tuve un momento de negación, de decir ‘yo no me voy de esta casa’ porque me sentía incapaz de hacer otra mudanza». «No estoy nada de acuerdo con el ‘carpe diem’, creo que es una filosofía que lleva a la angustia más que al placer». «El ser humano tiene una conexión con la espiritualidad, una necesidad de trascender y una necesidad de dotar de sentido a la vida». «Esto era algo en lo que solo había que acompañar y escuchar, no había nada que resolver. Y en ese acompañamiento somos muy malos, la verdad»
