Rick Rubin es un productor musical que desdeña la técnica porque confía ciegamente es su instinto. Pionero en la mezcla del rap con el rock (ideó la reunión de Run DMC y Aerosmith para Walk This Way), su firma aparece en docenas de álbumes que llenan las estanterías de los melómanos. Su producción abruma: de Johnny Cash a Red Hot Chili Peppers pasando por AC/DC o Shakira. También es conocida su fama de pesetero y su táctica para solucionar las diferencias en el estudio con los músicos: poniendo su ego sobre la mesa. Aquí mando y si no, ahí tienes la puerta. Unos le enaltecen, otros apuntan que está sobrevalorado. Una tercera vía asegura que su época pasó hace más de una década. Pero su opinión sigue contando. Durante una reciente entrevista en el podcast de cultura y tecnología The Ben & Marc Show, Rubin, neoyorquino de 63 años, soltó la bomba: “La IA [Inteligencia Artificial] es el punk rock de la programación”. Y lo argumentó: “Para hacer música antes había que estudiar durante años en un conservatorio, mientras que con el punk podías aprender tres acordes en un día y formar una banda. Si tenías algo que decir, podías decirlo. No necesitabas conocimientos ni habilidades especiales, más allá de tener una idea y ser capaz de transmitirla. Y el vibe coding [herramienta de IA] es lo mismo”.. Seguir leyendo
Rick Rubin es un productor musical que desdeña la técnica porque confía ciegamente es su instinto. Pionero en la mezcla del rap con el rock (ideó la reunión de Run DMC y Aerosmith para Walk This Way), su firma aparece en docenas de álbumes que llenan las estanterías de los melómanos. Su producción abruma: de Johnny Cash a Red Hot Chili Peppers pasando por AC/DC o Shakira. También es conocida su fama de pesetero y su táctica para solucionar las diferencias en el estudio con los músicos: poniendo su ego sobre la mesa. Aquí mando y si no, ahí tienes la puerta. Unos le enaltecen, otros apuntan que está sobrevalorado. Una tercera vía asegura que su época pasó hace más de una década. Pero su opinión sigue contando. Durante una reciente entrevista en el podcast de cultura y tecnología The Ben & Marc Show, Rubin, neoyorquino de 63 años, soltó la bomba: “La IA [Inteligencia Artificial] es el punk rock de la programación”. Y lo argumentó: “Para hacer música antes había que estudiar durante años en un conservatorio, mientras que con el punk podías aprender tres acordes en un día y formar una banda. Si tenías algo que decir, podías decirlo. No necesitabas conocimientos ni habilidades especiales, más allá de tener una idea y ser capaz de transmitirla. Y el vibe coding [herramienta de IA] es lo mismo”. Seguir leyendo
Rick Rubin es un productor musical que desdeña la técnica porque confía ciegamente es su instinto. Pionero en la mezcla del rap con el rock (ideó la reunión de Run DMC y Aerosmith para Walk This Way), su firma aparece en docenas de álbumes que llenan las estanterías de los melómanos. Su producción abruma: de Johnny Cash a Red Hot Chili Peppers pasando por AC/DC o Shakira. También es conocida su fama de pesetero y su táctica para solucionar las diferencias en el estudio con los músicos: poniendo su ego sobre la mesa. Aquí mando y si no, ahí tienes la puerta. Unos le enaltecen, otros apuntan que está sobrevalorado. Una tercera vía asegura que su época pasó hace más de una década. Pero su opinión sigue contando. Durante una reciente entrevista en el podcast de cultura y tecnología The Ben & Marc Show,Rubin, neoyorquino de 63 años, soltó la bomba: “La IA [Inteligencia Artificial] es el punk rock de la programación”. Y lo argumentó: “Para hacer música antes había que estudiar durante años en un conservatorio, mientras que con el punk podías aprender tres acordes en un día y formar una banda. Si tenías algo que decir, podías decirlo. No necesitabas conocimientos ni habilidades especiales, más allá de tener una idea y ser capaz de transmitirla. Y el vibe coding [herramienta de IA] es lo mismo”.. Rubin no está solo. Ya empiezan a surgir músicos que en privado aseguran que utilizan la inteligencia artificial… para completar estrofas, para lograr una melodía, pongamos, postpunk. Falta que salgan del armario, como lo ha hecho recientemente y sin el más mínimo pudor Tyga. Sin ambages, el rapero californiano ha informado de que en su nuevo disco, Starface (publicado el 31 de julio), la IA participa activamente. La publicación Pitchfork lo ha calificado con un 0 sobre 10, la peor puntación de la historia de una publicación que lleva tres décadas en activo. “La aparición de este disco ha hecho el mundo peor”, sostiene la crítica. Tyga responde: “Sé que la gente se va a enfadar por esto, pero es hacia donde va la tecnología. No es diferente a la irrupción del autotune. Algunos se opusieron a ello, pero los artistas reales lo cogimos y lo usamos”. La leyenda del hip-hop Dr. Dre también revela que trastea con la controvertida arma. “La IA es una nueva herramienta para la creatividad”, opina.. La portada de ‘Second Song’, de Neil Young & The Chrome Hearts.. Spotify ha prometido “identificar a los artistas” de carne y hueso en su aplicación, para evitar confusiones. Pero se siguen colando robots en sus listas. En los próximos meses veremos si aparecen otros músicos validando la nueva herramienta. Esta será una de las batallas del otoño musical y más allá, porque el asunto va para largo.. Otro tema del que se hablará con profusión es el de las residencias; es decir, muchos días de conciertos de un mismo artista en el mismo recinto. Un sistema que abarata mucho los gastos y permite incidir en el detalle y en la espectacularidad de los recitales. El caso más evidente será el de Shakira, que ofrece 12 citas (se inicia el 18 de septiembre y finaliza el 11 de octubre) en el denominado Estadio Shakira, que, a falta de verlo, no es otra cosa que un remoce del recinto Iberdrola Music (Villaverde, sur de Madrid), el mismo que acoge el festival Mad Cool. Todo un éxito el de la colombiana, a unos 50.000 espectadores por noche (si es que se llena todos los días), superando las diez jornadas de Bad Bunny en el Metropolitano.. Más meritorio, sobre todo porque habrá gente que no conozca al grupo, es lo de Oques Grases, la banda de pop festivo (y aledaños) de Osana (Barcelona) que, cantando en catalán, igualará el récord de Coldplay actuando cuatro noches en el barcelonés Estadio Olímpico (5, 7, 9 y 10 de octubre): 220.000 entradas despachadas, unas cifras sorprendentes que constatan la época dorada que vive la canción pop en catalán (también en vasco, con los casos de Zetak o ETS). Sin duda uno de los alicientes para mover a tanta gente viene dado por la intención del grupo de Josep Montero de retirarse después de estas cuatro citas. Una despedida más en la cumbre imposible. Otro de los puntos calientes en el arranque de la nueva temporada lo firma C. Tangana, que resucita a su banda de hip-hop Agorazein. Debido al tirón de Pucho, el quinteto llenará cuatro días (15, 16, 17 y 18 de noviembre) el Movistar Arena de Madrid, algo inimaginable cuando editaron su último disco, hace diez años. Está por ver si estamos ante algo puntual o en su hoja de ruta se plantean más directos o canciones nuevas.. El sistema de tocar varias noches en un mismo lugar no se queda en estos ejemplos: Aitana llenará cuatro jornadas en Barcelona (4, 5, 7 y 8 de septiembre en el Palau) y otras tantas en Madrid (11, 12, 14 y 15 de septiembre en el Movistar Arena); también se apuntan al cuatro Leiva (8, 9, 29 y 30 septiembre), Dani Fernández (9, 16, 17 y 23 de octubre) y Vetusta Morla (2 de octubre, 19, 20 y 21 de noviembre), los tres en el Movistar Arena de la capital. De las visitas internacionales, mucho interés por ver cómo The Strokes (20 octubre en el Palau) integran su discutible nuevo disco con el material antiguo; también una gran oportunidad (y placer) compartir las canciones del maestro Silvio Rodríguez (4 de octubre en Movistar).. ‘Perfecth’, el nuevo disco de Queens of the Stone Age.. Los discos internacionales más interesantes llegan con Beck, que rompe siete años de silencio discográfico con Ride Lonesome (18 de septiembre), el nuevo torbellino eléctrico de Queens of the Stone Age, Perfecth (30 de octubre), y otra muesca del incansable Neil Young, Second Song (18 de septiembre). Y el 2 de octubre se escucharán los dos lanzamientos otoñales más relevantes del rock español: los veteranos Los Enemigos con Canciones chulas y el tercero de unos que apuntan a una trayectoria tan larga como la de la banda de Josele Santiago, Arde Bogotá con Manufacturas del club de la gente sola. Muchas canciones para aliviar la desazón que supone acabar las vacaciones.
EL PAÍS
