En Tokio los arquitectos del despacho Bow-Wow y el Instituto de Ciencias investigan cómo el calor está cambiando el ritmo urbano. Y se están fijando en ciudades donde se vive mucho de noche, como Bangkok, Rio de Janeiro o el Cairo. Allí, las altas temperaturas han cambiado la presencia colectiva nocturna, la movilidad, la iluminación. ¿Hay un urbanismo nocturno? ¿Es viable?, se preguntan en Japón. En Barcelona, los arquitectos Pol Esteve y el despacho Maio han estudiado cómo cambiar las salas de baile (de techno, concretamente) para hacerlas más inclusivas y placenteras para cualquier edad o cuerpo: que se pueda descansar sin salir del espacio, que haya varias temperaturas o que se pueda sentir la música (tocando sus vibraciones) en vez de escucharla. “La arquitectura es más que levantar paredes y escaleras”, defienden. Y, también en Barcelona el Ayuntamiento quiere aprovechar los cascotes que generan una obra para hacer la siguiente, con ladrillos reciclados, de hormigón y algas: lucen estupendos en una pared. Las cuestiones que plantean estos trabajos sobre el cambio climático, el envejecimiento, o el reciclaje de materiales tienen un papel relevante en las instalaciones de la exposición central del Congreso Mundial de Arquitectos que comienza este domingo por la tarde en Barcelona. Seguir leyendo
El Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA vuelve 30 años después a la capital catalana, con las Tres Chimeneas como principal escenario, para buscar soluciones a grandes retos
En Tokio los arquitectos del despacho Bow-Wow y el Instituto de Ciencias investigan cómo el calor está cambiando el ritmo urbano. Y se están fijando en ciudades donde se vive mucho de noche, como Bangkok, Rio de Janeiro o el Cairo. Allí, las altas temperaturas han cambiado la presencia colectiva nocturna, la movilidad, la iluminación. ¿Hay un urbanismo nocturno? ¿Es viable?, se preguntan en Japón. En Barcelona, los arquitectos Pol Esteve y el despacho Maio han estudiado cómo cambiar las salas de baile (de techno, concretamente) para hacerlas más inclusivas y placenteras para cualquier edad o cuerpo: que se pueda descansar sin salir del espacio, que haya varias temperaturas o que se pueda sentir la música (tocando sus vibraciones) en vez de escucharla. “La arquitectura es más que levantar paredes y escaleras”, defienden. Y, también en Barcelona el Ayuntamiento quiere aprovechar los cascotes que generan una obra para hacer la siguiente, con ladrillos reciclados, de hormigón y algas: lucen estupendos en una pared. Las cuestiones que plantean estos trabajos sobre el cambio climático, el envejecimiento, o el reciclaje de materiales tienen un papel relevante en las instalaciones de la exposición central del Congreso Mundial de Arquitectos que comienza este domingo por la tarde en Barcelona. Las sedes serán el Centro de Convenciones del Fòrum (con las sesiones de mañana), las magnéticas Tres Chimeneas (el edificio más alto de Cataluña, donde se ubica la exposición y el programa de tarde-noche) y el DHub (con actividades de los colegios profesionales). El congreso arranca este domingo: con la inauguración de la exposición y, por la noche, con un espectáculo de Cabosanroque y Estudio Cube. Durante la inauguración también se mostrará el resultado del taller en el que durante la última semana han participado 180 estudiantes de arquitectura. Da gusto verles, frescos de ideas, en la sala grande de la nave de turbinas de la antigua central térmica ante mesas, ordenadores o liados con materiales y herramientas.El lunes, martes y miércoles el programa es apabullante: sesiones plenarias de mañana y tarde, y 32 debates o conferencias diarios, más un encuentro abierto de los protagonistas del día al anochecer. El jueves, se presentará el manifiesto del congreso 2026 y Barcelona pasará el testigo a Pekín, sede dentro de tres años. Barcelona, además, repite como anfitriona del Congreso. 30 años después, es la primera ciudad que acoge el encuentro que organiza la Unión Internacional de Arquitectos (UIA, el supercolegio internacional de colegios de arquitectos). Se esperan 10.000 inscritos, el viernes eran 8.000. Por primera vez también, el congreso tiene un equipo de comisarios, no un comisario único. Son Pau Bajet, Maria Giramé, Maria Beneditto, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, que han trabajado el programa con la presidenta honorífica, Fuensanta Nieto. Si esta coralidad es una declaración de intenciones,
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