Directos, sin tapujos, con dosis de mala leche e ironía y mirando a los ojos a los problemas sociales de la realidad española, una hornada de bandas ha sacado en este 2026 notables discos capaces de agitar conciencias en una escena musical patria, por lo general, carente de mordiente, bien sea por complacencia, desinterés o conservadurismo. Parquesvr, Niña Polaca, Mala Gestión, Muñeca Rusa o Carrera Blanca son algunos de los nombres más destacados que, a través de sus canciones, critican sin medias tintas asuntos que afectan al tipo corriente de la calle como la desigualdad, la precariedad o los retrocesos de los derechos sociales por el avance de la ultraderecha.. Seguir leyendo
Directos, sin tapujos, con dosis de mala leche e ironía y mirando a los ojos a los problemas sociales de la realidad española, una hornada de bandas ha sacado en este 2026 notables discos capaces de agitar conciencias en una escena musical patria, por lo general, carente de mordiente, bien sea por complacencia, desinterés o conservadurismo. Parquesvr, Niña Polaca, Mala Gestión, Muñeca Rusa o Carrera Blanca son algunos de los nombres más destacados que, a través de sus canciones, critican sin medias tintas asuntos que afectan al tipo corriente de la calle como la desigualdad, la precariedad o los retrocesos de los derechos sociales por el avance de la ultraderecha. Seguir leyendo
Directos, sin tapujos, con dosis de mala leche e ironía y mirando a los ojos a los problemas sociales de la realidad española, una hornada de bandas ha sacado en este 2026 notables discos capaces de agitar conciencias en una escena musical patria, por lo general, carente de mordiente, bien sea por complacencia, desinterés o conservadurismo. Parquesvr, Niña Polaca, Mala Gestión, Muñeca Rusa o Carrera Blanca son algunos de los nombres más destacados que, a través de sus canciones, critican sin medias tintas asuntos que afectan al tipo corriente de la calle como la desigualdad, la precariedad o los retrocesos de los derechos sociales por el avance de la ultraderecha.. Son grupos que no se callan y, por tanto, se distinguen en España por sus dardos en forma de canción dentro de un ecosistema en el que casi nadie los lanza. Al igual que el indie ya no existe, porque todo es indie y nada lo es, tampoco existe la canción protesta, porque, por el contrario, casi nadie protesta porque no quiere molestar o encasillarse. Ambos, indie y canción protesta, son conceptos que se podría decir que forman parte de ideas del siglo XX y tan lejanos como la lucha de clases, las ideologías o, como aún canta el grupo 091, “King Kong, los psicoanalistas o el jazz”. Términos diluidos por las consecuencias de lo que el sociólogo Zygmunt Bauman acuñó con gran acierto como “la sociedad líquida”, esto es, la falta de solidez, identidad y discurso en el siglo XXI que, al igual que sucede con instituciones o personas, se refleja en el mundo de la cultura.. En este sentido, esta falta de vínculo con colectivos o causas deriva hacia el individualismo y la necesidad de encajar en el mercado por encima de cualquier descontento o crítica ante los desmanes y las desigualdades evidentes. En España, quizá como la mayoría de mercados musicales, la canción popular, sea rock o pop, se caracteriza, a grandes rasgos, por fomentar el mundo personal de sus creadores antes que reflejar realidades incómodas, algo que no suele suceder de forma tan clamorosa en el hip hop o el punk. Por tanto, es fácil acostumbrarse a oír cantar de amores, desamores, ansiedades, depresiones e ilusiones de los compositores, pero no de las preocupaciones ciudadanas como el acceso a la vivienda, la explotación laboral, la desigualdad social o la lucha feminista.. Por eso, en 2026, en esta amplísima y consolidada escena fagocitada por el poderoso circuito de los festivales, conviene destacar el grito de protesta de estas bandas, que empujan en la misma dirección que hacen dos referentes incuestionables como Nacho Vegas y León Benavente, cuyas cosmologías se sostienen en la conciencia y el sarcasmo social. Quizá el grito más sonoro, tanto por sus guitarras como por sus letras punzantes, es el de Parquesvr, banda salida del Madrid más canalla, vehículo expresivo de Javi Ferrara y que ha publicado el álbum Mitos y leyendas, todo un azote a la sociedad conservadora y también a la corrupta, donde critican a “los peperos” y a Ábalos. Solo la canción ‘Mi peña’ ya tendría más carga de crítica social que el 85% de la escena española actual. Si el grupo ha asegurado con cierta sorna que su base “es el votante de izquierdas calvo mayor de 37 años”, su actitud es la de no dejar títere con cabeza: gentrificación, ricos, pijos, fascistas, sionistas… De hecho, tienen una canción, ‘Updah’, que se refiere al genocidio en Palestina: “Ya no queda tierra santa para enterrar a los muertos”.. Es fácil oír cantar de amores, desamores, depresiones e ilusiones de los autores, pero no de las preocupaciones ciudadanas. Por el mensaje visceral, Parquesvr recuerda a la tradición contestaria del rock urbano de Reincidentes, Barricada o Porretas, pero se mueve en el universo actual del cajón desastre del indie. En la senda abierta años atrás por grupos como Los Punsetes, Camellos o Carolina Durante (formación que, tras acuñar en el imaginario colectivo el concepto de Cayetano y cosechar un gran éxito, trata de desvincularse de cualquier connotación política), se podría citar a Niña Polaca, grupo de Madrid ya consolidado y cuyo álbum ¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas? ofrece denuncias contra capitalismo salvaje, el turismo masivo y el pluriempleo. En una línea más ácida, estaría Carrera Blanca, otra banda madrileña que comparte con Parqusvr su burla a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Carrera Blanca la vacilaban en ‘Ayuso, protégeme’ y ahora en su nuevo disco critica males como la precariedad (‘200 euros’) o el postureo social (‘F.O.M.O.’). Su compositora y cantante, Diana, conocida también por ser la ilustradora Precariada, destaca por su mordacidad y una mirada feminista que ofrece canciones tan redondas como ‘Aliado’ (“Aliado el que tengo aquí colgado / te he pillado, no eres más que un infiltrado”).. La pulla también mueve a Muñeca Rusa, banda de Gijón apadrinada por el guitarrista y compositor Igor Paskual, que, según reza en la intro de su disco Año soviético, quieren “brindar contra un mundo que es insoportable” y “los políticos que venden paraísos”. Sus guitarrazos de veneno glam critican sin paliativos “el mundo obsesivo” de la clase alta en ‘El club de los hipócritas’, ‘Shock’ o ‘Masivo’, canción que bien podría ser también un dardo contra toda la actual cúspide de las nuevas bandas de éxito salidas al calor de los festivales. En este sentido, Mala Gestión, grupo de Valencia, ya es una nueva sensación con su estilo arrastrado y sugerente en contraposición a las bandas del actual establishment indie. Su álbum Hacemos lo que podemos, riquísimo en sonoridades, suena irreverente y fuerte como un puñetazo contra la explotación laboral en ‘Buenos días Vietnam’, la falta de conciencia por el cambio climático en ‘Kambio klimático’ o contra la derecha vociferante en ‘Noche de casino’ (con referencias a Rita Barberá o al futbolista Carvajal), incluso incluyen chascarrillos ácidos a la izquierda oficial y sin autocrítica en ‘Sandalias del PSOE’.. También se podría citar a Orina con su canción ‘Moreno albañil’ en su disco Mea culpa y La Jetée, cuyos adelantos del nuevo disco tienen referencias a los desastres del turbocapitalismo en las ciudades. Y, con mucha fuerza, truenan las guitarras y las letras que no dejan rehenes de Triángulo de Amor Bizarro, casi un clásico con sus discos nada condescendientes y que este año publican el bárbaro Mi Catedral, donde cuestionan sin ambages a la institución monárquica, entre otras cosas.. “¡Es la economía, estúpido!”. Así rezaba el famoso lema de 1992 del estratega estadounidense James Carville para la exitosa campaña presidencial de Bill Clinton y que pasó en el siglo XXI a convertirse en una proclama política para incitar a los votantes de la clase media y baja a darse cuenta de que no se debe perder el ángulo de tiro en la lucha social. Un dardo que estas bandas lanzan muy bien, a diferencia de la mayoría de la música española gravitando en su propia constelación.. Parquesvr. Mitos y leyendas. Raso Estudio. Niña Polaca. ¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?. Subterfuge / Altafonte. Mala Gestión. Hacemos lo que podemos. Acqustic. Muñeca Rusa. Año soviético. Astro / Ataque!. Carrera Blanca. Carrera Blanca. Lume! / Altafonte. Orina. Mea culpa. Desorden Sonoro
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