“Esperamos haber estado a la altura de todo lo que hemos recibido”. Con este sentido agradecimiento, sin grandes discursos, estridencias ni invitados sorpresa, se despidió definitivamente Oques Grasses, todo un fenómeno de la música catalana que ha sido capaz de hacer historia llenando durante cuatro noches consecutivas el Estadio Olímpic Lluís Companys, con hasta 220.000 personas como testigos de su despedida, un hito inédito para un grupo que canta en catalán.. Seguir leyendo
“Esperamos haber estado a la altura de todo lo que hemos recibido”. Con este sentido agradecimiento, sin grandes discursos, estridencias ni invitados sorpresa, se despidió definitivamente Oques Grasses, todo un fenómeno de la música catalana que ha sido capaz de hacer historia llenando durante cuatro noches consecutivas el Estadio Olímpic Lluís Companys, con hasta 220.000 personas como testigos de su despedida, un hito inédito para un grupo que canta en catalán. Seguir leyendo
“Esperamos haber estado a la altura de todo lo que hemos recibido”. Con este sentido agradecimiento, sin grandes discursos, estridencias ni invitados sorpresa, se despidió definitivamente Oques Grasses, todo un fenómeno de la música catalana que ha sido capaz de hacer historia llenando durante cuatro noches consecutivas el Estadio Olímpic Lluís Companys, con hasta 220.000 personas como testigos de su despedida, un hito inédito para un grupo que canta en catalán.. Seguir leyendo
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