El actor dirige ‘Family Movie’, en la que participan su esposa, la también actriz y directora Kyra Sedgwick, y sus dos hijos, en un proyecto iniciado en su granja familiar durante la pandemia
A pesar de que perdieron casi todos sus ahorros en la estafa de Bernie Madoff, el matrimonio de Kevin Bacon (Filadelfia, 68 años) y Kyra Sedgwick (Nueva York, 61 años), que llevan juntos desde hace 38 años, conservó su piso en Nueva York y su granja en Connecticut. Allí les pilló el confinamiento y allí pergeñaron una película entre ambos, con la colaboración de sus dos hijos, que llegaron desde la costa Oeste: Travis, compositor devenido en intérprete por obligaciones del guion, y Sosie, que ya tiene una carrera asentada en cine y televisión como actriz. Los Bacon buscaron a un guionista para dar forma a sus ideas y así nació Family Movie, una oda al cine de terror y un homenaje a quienes hacen cine sin pensar en dinero y sin que el fracaso les detenga. Los Smith de esta delirante comedia serían el reverso tenebroso de los Bacon; pero Kevin Bacon es una estrella mundial, muy por encima incluso de la calidad de su amplísima filmografía.. Más información. Y no hace falta más que fijarse en sus movimientos en el festival de Sitges, donde este sábado su Family Movie se proyectó en su estreno europeo. Bacon y Sedgwick son reverenciados como dioses, ya que en este homenaje al mundo del cine, Bacon da vida a un director de películas de serie Z, ignorado hasta por los festivales y vilipendiado por la crítica, que ha hipotecado su granja para realizar un último filme, que rueda en su misma casa, que al menos logre ser proyectado en algún certamen. Sedgwick es también su esposa, su estrella y musa, con una tendencia a resolver con un asesinato cualquier desencuentro trivial; y sus hijos encarnan a los hijos del protagonista, veinteañeros hartos del fiasco paterno y con ganas de volar por su cuenta.. Desde la izquierda, Kevin Bacon, Sosie Bacon, Kyra Sedgwick y Travis Bacon, en ‘Family Movie’.. Bacon hizo las paces con Bacon hace décadas. Huyó de Hollywood cuando Footloose reventó las taquillas; durante años renegó de Temblores y tampoco le fue fácil asumir que se convertía en un icono pop con la teoría —plasmada posteriormente en un juego— de los seis grados de Kevin Bacon, que propone que cualquier persona de Hollywood puede conectarse con Bacon a través de enlazar hasta un máximo de seis películas compartidas. En ese tiempo también ha aprendido a no dejarse llevar por las opiniones ajenas, una sentencia que se oye en pantalla: “No leo nunca las críticas a mi trabajo, aunque es cierto que leo las de otras películas [risas]. En realidad, es muy difícil librarte de ello, por el algoritmo”. Signo de los tiempos. “Sí, el jodido algoritmo te persigue por las redes y por internet. Te busca y te salta a la cara”.. Bacon ya había dirigido en varias ocasiones a su esposa y Sedgwick —que en Sitges también forma parte del equipo de la nueva Carrie, ya que ha realizado un episodio— también había dirigido anteriormente a su marido. Pero esta Family Movie va más allá. “Cuando empezó la pandemia se me ocurrió. ¿Y si no volvemos a trabajar fuera? ¿Seríamos capaces de hacer una película en casa? Que además es una película sobre cómo se rueda una película y un canto de amor al cine de terror. Aceptamos que la haríamos por muy poco dinero, sin grandes ambiciones económicas y que no nos tomaríamos en serio. Somos impostores profesionales. Y aquí estamos”, repasa el cineasta.. Desde la izquierda, Kevin Bacon, Kyra Sedgwick y Travis Bacon, el sábado al mediodía en Sitges.Siu Wu (EFE). En persona, a Sedgwick se le escapa la risa a borbotones. Su esposo es más templado. Risueño y educado, fibroso como siempre, solo se pondrá serio cuando hable de la única línea roja del proyecto: el matrimonio ha batallado por lograr un estreno en salas a la vieja usanza, antes de pasar a plataformas. Bacon se arranca: “Es fundamental. Creo en la experiencia de estar con otras personas y consumir cine en una sala es algo que no se puede replicar en casa. Como todos, agradezco tener streaming en mi hogar. Pero sigo haciendo cine para salas, para que se comparta con otras personas. Déjame contarte una anécdota. Estaba de gira con la banda [sigue tocando en The Bacon Brothers], en algún lugar del sur, y fui a ver la nueva Agárralo como puedas. Eran las diez de la mañana y estaba yo solo en la sala. Otra persona entró y se sentó cerca. Era una mujer. Compartimos su visionado. Quiero decir que la escuché reírse en unas partes y ella a mí en otras. Y eso mejoró la experiencia. Ahí está la grandeza de las salas: en la oscuridad callas y escuchas. Olvidas el móvil, compartes una experiencia”.. La pulsión artística de los 18 años. Aunque el protagonista de su comedia de terror pueda ser un inútil sin talento, a Bacon y a su personaje los unen dos pasiones: el amor por su familia y por el cine. “Sigo luchando por ello. Sigo pensando al 100% en mejorar, trascender y hacer algo impactante; sintiendo la pasión del principio. Tengo la misma hambre que cuando tenía 18 años. No sé cómo llamarlo, es lo que me mueve”.. Y por eso en los últimos tiempos se ha centrado en pequeñas películas, en títulos que le atraigan. Incluso ha pasado a la televisión, formato del que renegaba hasta el éxito de Sedgwick con The Closer. Así que ahora Bacon ha sumado sus trabajos en series como I Love Dick, The Following o City on a Hill a una filmografía que abrió con Desmadre a la americana y en la que refulgen filmes como Diner, JFK, Apolo 13, Algunos hombres buenos, Río salvaje, Una tribu en la cancha, Sleepers, Juegos salvajes, Homicidio en primer grado, El hombre sin sombra, El leñador y, por supuesto, Mystic River, de Clint Eastwood: “Fue una de mis mejores experiencias profesionales. Y todavía albergo muchas de sus lecciones. Había trabajado con muchos directores antes, aunque él me mostró la calma, la claridad, la ausencia de drama alrededor del proceso de la filmación… Todavía me encanta ese tipo de silencio, de defender la concentración y poner el trabajo en primer lugar para no hacer mierda. De él aprendí a saber cuándo ya tienes lo que quieres en una toma, y a veces es a la primera. No hace falta repetir por repetir, solo por aparentar ser duro. Clint era un maestro de la sencillez y la calma”.. La familia Bacon tritura un cadáver en ‘Family Movie’.. Al contrario que muchas parejas de intérpretes, los Bacon-Sedgwick sí hablan del trabajo en casa. El cineasta explica: “Siempre hemos priorizado la familia y las amistades. Nos ha dado igual la fama, el éxito y no nos hemos vuelto locos con el dinero. Sin embargo, si Kyra y yo nunca compartiéramos charlas sobre nuestra profesión, ¿de qué íbamos a hablar o a discutir? ¿De los niños? Tenemos en común una pasión, la interpretación. Eso sí, a Travis y a Sosie nunca les hemos obligado a ver nuestras películas. Travis hasta se enorgullece de no haber visto muchos de mis filmes”.. Sedgwick recuerda haber visto a Bacon en el teatro en Nueva York cuando él tenía 19 años y ella 12. “Al acabar la obra me lo crucé en un café, y le dije que era un gran actor. Me respondió amable aunque sin más… Era muy guapo y algo conquistador”. “¿Cómo?”, responde el interpelado. “Bueno, lo de conquistador fue después, cuando nos conocimos trabajando en Lemon Sky [de 1988]. Y tú, por cierto, ¿qué pensaste de mí en aquel rodaje?”. Bacon sonríe y baja los ojos: “Fue amor a primera vista”.
A pesar de que perdieron casi todos sus ahorros en la estafa de Bernie Madoff, el matrimonio de Kevin Bacon (Filadelfia, 68 años) y Kyra Sedgwick (Nueva York, 61 años), que llevan juntos desde hace 38 años, conservó su piso en Nueva York y su granja en Connecticut. Allí les pilló el confinamiento y allí pergeñaron una película entre ambos, con la colaboración de sus dos hijos, que llegaron desde la costa Oeste: Travis, compositor devenido en intérprete por obligaciones del guion, y Sosie, que ya tiene una carrera asentada en cine y televisión como actriz. Los Bacon buscaron a un guionista para dar forma a sus ideas y así nació Family Movie, una oda al cine de terror y un homenaje a quienes hacen cine sin pensar en dinero y sin que el fracaso les detenga. Los Smith de esta delirante comedia serían el reverso tenebroso de los Bacon; pero Kevin Bacon es una estrella mundial, muy por encima incluso de la calidad de su amplísima filmografía.. Seguir leyendo
