Hacía tiempo que en el universo de las grandes artistas del pop no brillaban tantas estrellas. De Taylor Swift a Madonna, pasando por Sabrina Carpenter o Charli xsx, estas divas llenan estadios y se hacen con el título de cabeza de cartel de festivales en los que hace años era impensable la música mainstream. Pese a la fuerza innegable del resto de compañeras, Olivia Rodrigo ha conseguido destacar gracias a su talento musical, su discurso y su personalidad. La californiana tiene una capacidad envidiable para caer bien incluso a aquellos que por edad o gustos no formarían parte de su público potencial. Con su último disco You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love ha despejado cualquier duda acerca de sus facultades y su poder de atracción.. Seguir leyendo
La cantante es una figura respetada dentro del mundo de la música. Fuera, sus proyectos y su compromiso social y con las mujeres, hace que su figura se perciba siempre desde la positividad y la admiración
Hacía tiempo que en el universo de las grandes artistas del pop no brillaban tantas estrellas. De Taylor Swift a Madonna, pasando por Sabrina Carpenter o Charli xsx, estas divas llenan estadios y se hacen con el título de cabeza de cartel de festivales en los que hace años era impensable la música mainstream. Pese a la fuerza innegable del resto de compañeras, Olivia Rodrigo ha conseguido destacar gracias a su talento musical, su discurso y su personalidad. La californiana tiene una capacidad envidiable para caer bien incluso a aquellos que por edad o gustos no formarían parte de su público potencial. Con su último disco You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love ha despejado cualquier duda acerca de sus facultades y su poder de atracción.. Héctor tiene 41 años y se ha preguntado muchas veces por qué le agrada esta artista. “Creo que simplemente es algo innato, hay gente que cae bien por su forma de moverse, reírse, hablar, etc., y creo que Olivia es una de ellas. Algo curioso en un contexto, el de las superestrellas, donde lo habitual es que la primera reacción sea el rechazo o la sospecha”, comenta. Asimismo, considera que sus colaboraciones con grandes nombres como Robert Smith, líder de The Cure, no son “un guiño de cara a la galería” como ocurre con otras estrellas.. El legendario artista británico sorprendió el festival de Glastonbury de 2025 cuando salió a interpretar con ella dos de sus temas más conocidos: Friday I’m In Love y Just Like Heaven. Un regalo para sus fans más talludos y una puerta de acceso al pasado musical más selecto para sus seguidores más jóvenes. Ella ha dicho en varias ocasiones que son amigos, algo que ha terminado de demostrar con la colaboración de Smith en la canción What’s Wrong With Me, incluida en su nuevo álbum. La cantaron juntos en el concierto sorpresa que Rodrigo dio en el festival Primavera Sound el pasado mes de junio y supuso uno de los momentos álgidos del evento.. Olivia Rodrigo durante un concierto en Nueva York en 2025.Christopher Polk (Billboard via Getty Images). Aunque de entrada pudiese parecer que no encaja con los gustos musicales de Héctor, que se inclinan más hacia el rock, afirma que lo cierto es que sí lo hace. “GUTS [su anterior trabajo] me pareció un disco de punk-pop con toques setenteros que en mi cabeza está por ejemplo cerca de grupos de los 70 como las Runaways o de los 90 como No Doubt, aunque por vaguería se la compare con Taylor Swift, Sabrina Carpenter, etc.”.. Algo similar le ocurre a María, de 36 años, que no es gran fan de ninguna diva del pop con mayúsculas aunque las valore y le gusten algunas de sus canciones. Pero con Rodrigo sí siente una conexión más fuerte, posiblemente porque en su adolescencia fue fan de Avril Lavigne “que podría ser un poco la Olivia de entonces (aunque Olivia tiene mucho más discurso y matices)”, opina.. “Su sonido me conecta con el tipo de música que yo escuchaba cuando tenía su edad, muchas de las de sus influencias son del rock de los 90 más o menos”, apunta Alejandra, que tiene 42 años. Rodrigo ha salido al escenario con Lily Allen o Alanis Morissette, algunas de las cantantes que ella escuchaba en su veintena y declara que “hay como un extraño factor nostalgia porque es música hecha ahora, pero que me hace pensar en la que escuchaba cuando yo era joven, la que forma parte de mi paisaje cultural”. Para María, esas colaboraciones y referencias han conseguido atraer a “un público más mayor (generación X y millennials viejunos), que han idolatrado a otro tipo de bandas de rock más alternativo”. Una de ellas podría ser Weezer, con quien actuó en Lollapalooza y que, según declaró Rodrigo a la revista W, es su preferida en este momento.. Pero sus referencias culturales no se quedan solo en la música. Por ejemplo, el tema All-American Bitch está basado en un ensayo de Joan Didion y Stupid Song está inspirado en el libro de Annie Ernaux de 1992, Pura pasión. Asimismo, la artista ha explicado en varias ocasiones que algunas de las canciones de You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love están influenciadas por la relación de los personajes de Miranda Hobbs y Steve Brady de la serie Sexo en Nueva York. “Es mi programa favorito. Creo que he visto todos los episodios unas tres veces. Cuando Miranda y Steve vuelven a estar juntos, ella llora y le dice: ‘Steve, cada vez que veo algo gracioso, quiero contártelo’. Recuerdo que cuando lo vi pensé: ‘¡Dios mío, tengo que escribir una canción sobre esto!’”, declaró en el Tonight Show de Jimmy Fallon. Cómo no va a fascinar a las millennials.. Activismo más allá de sus letras. El pasado 22 de junio, Olivia Rodrigo anunció en sus redes sociales la creación de un nuevo festival llamado Daisy Chain Fields. Con un cartel compuesto en su totalidad por mujeres, los beneficios irán destinados a diez fundaciones de Estados Unidos relacionadas con la defensa de los derechos de las mujeres y las niñas. Entre ellas figuran el Center for Reproductive Rights (Centro por los derechos reproductivos) o Freeform, que trabaja con mujeres supervivientes de violencia de género en su país. “Las margaritas son salvajes y bonitas. Como cadena, son fuertes e indestructibles”, explicó al respecto del nombre.. View this post on Instagram. El planteamiento y la lista de participantes, que no cobrarán por actuar, recuerda al del Ladyfest. Un evento que se celebró por primera vez en Olympia (Washington), bajo el manto del movimiento Riot Grrrl, integrado por bandas como Bratmobile o Bikini Kill con el feminismo como bandera. Precisamente, las segundas, lideradas por la emblemática Kathleen Hanna, aparecen como cabeza de cartel junto a otras veteranas de la escena como Garbage, The Breeders o Santigold. También participan Die Spitz, Mitski, Not For Radio, Chapell Roan y la propia Rodrigo, entre otras.. “El cartel es increíble y está lleno de mis ídolas y amigas. Creo firmemente que la alegría, la comunidad y la música pueden ser motores de un cambio significativo, y espero que este festival lo sea”, escribió la fundadora en su cuenta de Instagram. No es la primera acción de este tipo que emprende: en 2024 se asoció con la Red Nacional de Fondos para el Aborto y donó parte de las ganancias de la parte norteamericana de su gira Guts World Tour a las filiales locales de la organización.. A María le encanta que Rodrigo “pudiendo arrimarse más al mainstream de sus coetáneas, se decante por traer al frente a una generación de artistas que marcaron el camino para muchas en los escenarios” y que dentro de sus contemporáneas haya escogido “propuestas más disidentes como Chapell Roan y Doechii”. Por supuesto, las entradas para el festival se acabaron poco después de ponerse a la venta. “En general entre celebrities o gente del mundo Hollywood está costando mucho que se posicionen”, señala Alejandra, “pero ella sí ha dicho alguna cosa como que no quiere que Trump utilice sus canciones y se ha posicionado contra el genocidio de Gaza”.. Estar en el centro de todas las miradas ha provocado que algunos de sus movimientos generen polémica. Curiosamente, una de las más recientes no tuvo nada que ver con sus opiniones políticas o actos reivindicativos, sino con el vestido baby doll como el que lució en su actuación en el concierto (privado y con público muy reducido) que ofreció en el Teatre Grec de Barcelona el pasado 8 de mayo.. Según respondió en Popcast, el pódcast sobre cultura pop de The New York Times conducido por Jon Caramanica y Joe Coscarelli, estas críticas la entristecieron y le molestaron. “Creo que esto demuestra cómo normalizamos la pedofilia en nuestra cultura. Es esta retórica que nos inculcan desde pequeñas, como si fuéramos niñas: ‘No uses eso porque un hombre va a sexualizar tu cuerpo y será tu culpa’, sostuvo, “no me sentí sexy en absoluto. Pensé: ‘Esto es genial’. Me sentía como Kathleen Hanna o Courtney Love, todas esas personas que son mis ídolas”. Margaritas para todas.
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