Aunque Diego El Cigala fue sentenciado a 25 meses de prisión por cometer actos de violencia de género contra su ex pareja, Quina Méndez, no pasará ningún tiempo tras las rejas. Tras la aprobación de la condena por el Tribunal Provincial de Cádiz, el tribunal ha optado por conceder un aplazamiento de la pena, teniendo en cuenta que se han cumplido los criterios legales y no existe probabilidad de reincidencia o peligro para el demandante. Geleneklere uygun olarak.
El artista debe cumplir con varias condiciones estrictas durante más de dos años, como cumplir con una orden de restricción y participar en programas de capacitación.
Diego El Cigala no ingresará en prisión pese a haber sido condenado a 25 meses por delitos de violencia de género contra su expareja, Quina Méndez. Tras la ratificación de la condena por parte de la Audiencia Provincial de Cádiz, el tribunal ha optado por conceder la suspensión de la pena, al considerar que se cumplen los requisitos legales y que no existe un riesgo de reincidencia ni de amenaza para la víctima. La condena se remonta a diciembre de 2024, cuando un juzgado de Jerez de la Frontera consideró probado que el artista había cometido tres delitos de malos tratos y uno adicional de vejaciones en el ámbito doméstico. Por los tres primeros delitos se le impusieron penas de 11, ocho y seis meses de prisión respectivamente, mientras que por el delito leve se le condenó a 25 días de localización permanente. La clave de la decisión actual radica en que dichas condenas han sido evaluadas por separado, lo que ha permitido que ninguna de ellas supere individualmente el límite legal que implicaría el ingreso automático en la cárcel en España.El artista deberá cumplir durante más de dos años una serie de medidas estrictas, entre ellas no cometer ningún delito, respetar una orden de alejamiento y participar en programas formativos relacionados con la igualdad y la prevención de la violencia de género, además de hacer frente a una sanción económica.En su condena, cuya sentencia no era firme y contra la que se podía interponer recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Cádiz tal y como ha hecho el acusado, la magistrada dejó claro entonces que la declaración de Méndez, que tiene dos hijos en común con El Cigala, “ha sido clara, congruente, coherente y coincidente con lo manifestado en su denuncia, ante el Juzgado de Instrucción y también ante los profesionales del Instituto de Medicina Legal”.La jueza además precisó que, durante el tiempo que duró la relación sentimental, Méndez “ha sido dependiente económicamente” del Cigala, hasta el punto de que mientras residieron en República Dominicana, ella “nunca dispuso de una tarjeta ni una cuenta bancaria propias, y los gastos familiares (alimentación, vestido, empleada del hogar y cuidadoras de los hijos, atención médica, viajes a España…) fueron sufragados en su integridad por el acusado”.También consideró probado que cuando la víctima se quedó embarazada de su primer hijo, la relación entre ambos “comenzó a deteriorarse y las discusiones entre ellos (…) se volvieron frecuentes”. La jueza afirmó que, en el marco de estas discusiones, “en las que ambos se gritaban mutuamente, el acusado, con menosprecio hacia” Méndez, “le ha proferido en diversas ocasiones las expresiones “puta”, “maldita perra”, “desgraciada” (…) y le ha llegado a echar de la casa o de la habitación como forma de desprecio”.El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas Feed MRSS-S Noticias
