William Omar Landrón Rivera, alias Don Omar, ha vivido de todo. De niño a adolescente. De adolescente a la calle, al narcotráfico y las pandillas. Después, a pastor de iglesia, predicador de jóvenes. De ahí a máximo exponente de un género, el reguetón, donde debutó con Dile en 2003. Dos denuncias por violencia de género —en 2012 y 2014— y un largo proceso judicial tras ser acusado de tenencia ilegal de armas en 2004. Un cáncer de riñón en 2024, del que ya está recuperado. Y ahora, a sus 48 años y sin intenciones de dejar los escenarios, el puertorriqueño prepara la gira The Last King por Estados Unidos y Europa, que empezará del próximo septiembre, y un nuevo álbum con canciones inéditas. Seguir leyendo
El músico puertorriqueño abraza la evolución del género, el rechazo de las nuevas generaciones a los viejos referentes masculinos y la conversión de muchos de sus colegas a la religión
William Omar Landrón Rivera, alias Don Omar, ha vivido de todo. De niño a adolescente. De adolescente a la calle, al narcotráfico y las pandillas. Después, a pastor de iglesia, predicador de jóvenes. De ahí a máximo exponente de un género, el reguetón, donde debutó con Dile en 2003. Dos denuncias por violencia de género —en 2012 y 2014— y un largo proceso judicial tras ser acusado de tenencia ilegal de armas en 2004. Un cáncer de riñón en 2024, del que ya está recuperado. Y ahora, a sus 48 años y sin intenciones de dejar los escenarios, el puertorriqueño prepara la gira The Last King por Estados Unidos y Europa, que empezará del próximo septiembre, y un nuevo álbum con canciones inéditas. Adelanta que serán dos horas de concierto con canciones que reúnan generaciones completas, desde sus inicios hasta ahora. Por estos días también celebra 15 años de Danza Kuduro, la canción que fue parte de su actuación en Fast and Furious y que, para él, marcó un antes y un después en su repertorio y lo catapultó a la escena mundial. Hoy sigue siendo la canción latina más escuchada en Spotify, con casi 2.700 millones de reproducciones. Pero antes de esa gira, Don Omar ha hecho parada en España para participar en diversos festivales. De aspecto impecable, sonrisa blanca y trenzas impolutas, el puertorriqueño recibió a este diario en un hotel de Madrid, ciudad de paso en medio de sus actuaciones en Santa Cruz de Tenerife y Sevilla, la semana pasada, y Barcelona y El Puerto de Santa María este jueves y viernes, respectivamente. A pesar de su trayectoria, Don Omar se muestra humilde: “No me considero músico. La música hay que estudiarla, practicarla todos los días. Ni estudié música ni invertí tiempo en eso como para pretender llegar a algún estudio musical y tratar de dirigir”, explica. —Pero es el fundador de un género…—Sí, eso sí —dice con una risa que sonará una y otra vez durante la entrevista. Don Omar, durante su actuación el jueves pasado en el festival Cook Music Fest en Santa Cruz de Tenerife. Alberto Valdés (EFE)Como padre del reguetón, en custodia compartida con Daddy Yankee y Tego Calderón, rememora cómo fueron sus primeros pasos y compara su experiencia con la de los nuevos cantantes del género. “Hace 23 años, cuando vine por primera vez a España, nadie sabía de reguetón”, recuerda. “Para encontrar la música de Don Omar tenías que encontrar un CD pirata, que era como se escuchaba la música en ese momento. Creo que las nuevas generaciones de colegas tienen mejores herramientas, un mundo envidiable”. Al mismo tiempo que celebra el género que impulsó, Don Omar se pone del lado de los más jóvenes con un aire de sabiduría y experiencia. “La evolución de las cosas debe verse siempre como motivo de celebración”. Y como ley de vida, los más jóvenes buscan una palabra de aliento en él: “Anuel, Jhay Cortez, Mike Towers, Karol G, son gente que sigue mirándome co
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