En sus bonitas cajas de lata, las galletas fueron durante décadas un regalo de los anfitriones a sus visitas y viceversa, y también para los convalecientes. Presentarse en casa de alguien con las manos vacías nunca ha sido una buena idea, y menos lo fue en una época en la que buena parte de la socialización formal sucedía en casa, por la tarde, con café y té, y las ineludibles galletas como acompañamiento de las bebidas y la conversación. Las costumbres han cambiado, pero las cajas de galletas sobreviven y el nuevo gusto por lo viejo las ha recuperado incluso en forma de meme: ¿quién no ha destapado una de esas cajas metálicas esperando encontrar unas ricas galletas de mantequilla y se ha topado con botones, hilos y agujas de coser? Seguir leyendo
En sus bonitas cajas de lata, las galletas fueron durante décadas un regalo de los anfitriones a sus visitas y viceversa, y también para los convalecientes. Presentarse en casa de alguien con las manos vacías nunca ha sido una buena idea, y menos lo fue en una época en la que buena parte de la socialización formal sucedía en casa, por la tarde, con café y té, y las ineludibles galletas como acompañamiento de las bebidas y la conversación. Las costumbres han cambiado, pero las cajas de galletas sobreviven y el nuevo gusto por lo viejo las ha recuperado incluso en forma de meme: ¿quién no ha destapado una de esas cajas metálicas esperando encontrar unas ricas galletas de mantequilla y se ha topado con botones, hilos y agujas de coser? Seguir leyendo EL PAÍS
En sus bonitas cajas de lata, las galletas fueron durante décadas un regalo de los anfitriones a sus visitas y viceversa, y también para los convalecientes. Presentarse en casa de alguien con las manos vacías nunca ha sido una buena idea, y menos lo fue en una época en la que buena parte de la socialización formal sucedía en casa, por la tarde, con café y té, y las ineludibles galletas como acompañamiento de las bebidas y la conversación. Las costumbres han cambiado, pero las cajas de galletas sobreviven y el nuevo gusto por lo viejo las ha recuperado incluso en forma de meme: ¿quién no ha destapado una de esas cajas metálicas esperando encontrar unas ricas galletas de mantequilla y se ha topado con botones, hilos y agujas de coser? Seguir leyendo
