La Galería También de Ibiza rinde homenaje al trabajo del célebre ceramista francés Georges Pelletier. Dos años después de su muerte a los 85 años, su hijo Benjamin Pelletier, que creció en el atelier familiar en el viejo Cannes, ha decido recuperar archivos de su padre y ha vuelto a realizar una serie de piezas siguiendo sus técnicas y su espíritu original. Made of Light es el resultado de todo esto. Es la prolongación de la memoria, de un savoir-faire heredado y de una conversación entre padre e hijo iniciada en el taller, hecha de gestos transmitidos, paciencia y atención a la luz. La exposición acaba el 30 de mayo pero parte de las piezas se quedan en la galería, junto a los otros artistas representados. Y algunas de ellas también serán expuestas en el stand de Galería También durante CAN Art, la feria internacional de arte contemporáneo de Ibiza, del 25 al 28 de junio.. Seguir leyendo
La Galería También de Ibiza rinde homenaje al trabajo del célebre ceramista francés Georges Pelletier. Dos años después de su muerte a los 85 años, su hijo Benjamin Pelletier, que creció en el atelier familiar en el viejo Cannes, ha decido recuperar archivos de su padre y ha vuelto a realizar una serie de piezas siguiendo sus técnicas y su espíritu original. Made of Light es el resultado de todo esto. Es la prolongación de la memoria, de un savoir-faire heredado y de una conversación entre padre e hijo iniciada en el taller, hecha de gestos transmitidos, paciencia y atención a la luz. La exposición acaba el 30 de mayo pero parte de las piezas se quedan en la galería, junto a los otros artistas representados. Y algunas de ellas también serán expuestas en el stand de Galería También durante CAN Art, la feria internacional de arte contemporáneo de Ibiza, del 25 al 28 de junio. Seguir leyendo
La Galería También de Ibiza rinde homenaje al trabajo del célebre ceramista francés Georges Pelletier. Dos años después de su muerte a los 85 años, su hijo Benjamin Pelletier, que creció en el atelier familiar en el viejo Cannes, ha decido recuperar archivos de su padre y ha vuelto a realizar una serie de piezas siguiendo sus técnicas y su espíritu original. Made of Light es el resultado de todo esto. Es la prolongación de la memoria, de un savoir-faire heredado y de una conversación entre padre e hijo iniciada en el taller, hecha de gestos transmitidos, paciencia y atención a la luz. La exposición acaba el 30 de mayo pero parte de las piezas se quedan en la galería, junto a los otros artistas representados. Y algunas de ellas también serán expuestas en el stand de Galería También durante CAN Art, la feria internacional de arte contemporáneo de Ibiza, del 25 al 28 de junio.. Lámpara tótem blanca esmaltada ‘Grand Soleil’ (2026), Benjamin & Georges Pelletier. A su lado la Low Chair de Georges Candilis y Anja Blomstedt.. Las obras tienen su origen en un conjunto de proyectos concebidos por Georges entre las décadas de 1960 y 1980. Dibujos, investigaciones formales, prototipos, piezas en bizcocho u obras producidas en tiradas muy reducidas, algunas incluso nunca producidas, constituyen el núcleo de esta selección. La muestra Made of Light pone en primer plano un corpus esencial de la obra de Georges Pelletier: sus lámparas-escultura, en las que la luz circula libremente a través de la materia. Se trata de una vertiente más experimental y menos difundida del francés, formas autónomas y escultóricas que integran la fuente de luz directamente en el interior de la cerámica. La luz recorre así canales, perforaciones y vacíos, convirtiendo la materia en un verdadero conductor luminoso. Cada orificio y cada corte se vuelve un punto de paso para la luz, que se filtra suavemente, se proyecta y se refleja. La bombilla desaparece dentro del barro cocido. Y lejos de ser una iluminación cruda, Pelletier inventa una luz domesticada, poética, íntima, casi sagrada.. En 2020 la misma galería, especializada en arte y diseño de autor del siglo pasado, expuso por primera vez estas piezas, revelando la dimensión visionaria de su trabajo. Esta nueva muestra es la continuación de aquel redescubrimiento. Obras inéditas de Georges Pelletier –durante mucho tiempo proyectos o piezas raras– que alcanzan hoy una forma plena y una presencia renovada.. La muestra ‘Made of Light’ está compuesta por una selección de obras inéditas elegidas por Benjamin Pelletier tras una exhaustiva investigación en los archivos de los años 1960 a 1980 de Georges Pelletier.. “El proyecto nace como un tributo, pero también como una manera de poner en valor piezas de Georges de los años sesenta y setenta que nunca volvieron a producirse. Todas las obras presentadas en la exposición han sido concebidas con una misma idea: no como reproducciones, sino como una continuación de su trabajo. Benjamin no parte de una voluntad de reinterpretación ni de nostalgia, sino de una relación muy directa con la materia y con los procesos. Ha trabajado a partir de los archivos, pero también desde el conocimiento técnico y el gesto que heredó de Georges. Hay una fidelidad muy fuerte al espíritu original, pero al mismo tiempo una capacidad de resolver, de adaptar y de llevar las piezas a su propia práctica. Eso es lo que da al proyecto su equilibrio: no es una reconstrucción, es una continuidad viva”, comienza Jorge Fernández, fundador de la galería.. ‘Sunshine’, lámpara de pared con escultura horizontal de múltiples elementos.. “Hemos elegido presentar obras muy antiguas, todas realizadas en un solo ejemplar. Son piezas únicas, a menudo poco conocidas, pero que considero especialmente excepcionales. Me parecía importante que pudieran volver a mostrarse para permitir a los coleccionistas y a los admiradores de la obra de mi padre descubrirlas o redescubrirlas. He intentado acercarme lo más posible a su trabajo, respetando sus técnicas y su enfoque. Por supuesto, cada pieza sigue siendo única, lo que implica naturalmente variaciones, pero los métodos de fabricación siguen siendo los mismos. Lo aprendí todo en este taller junto a él, y sigo trabajando de la misma manera y con las mismas herramientas que él utilizaba. ¡El torno tiene unos 50 años y sigue funcionando! He trabajado a partir de modelos originales y fotografías de nuestros archivos. He prestado una atención especial a los esmaltes, en concreto a los marrones, y he realizado numerosas pruebas para recuperar los matices y las texturas características del trabajo de mi padre. Este ha sido uno de los aspectos más exigentes, pero también más importantes, para permanecer fiel a su obra”, explica Benjamin.. Varias de las obras que podrán verse en la muestra ‘Made of Light’.. Formado en Accolay y luego en París, Georges pronto desarrolló un lenguaje artístico único, entre la tradición artesanal y la experimentación formal. En 1973 se instaló en Cannes y desde entonces bajaba todos los días a su taller, en el sótano de su casa, dando vueltas al torno, moldeando y cociendo à l’ancienne. Su técnica, reconocible entre mil –esos agujeros perforados en la cerámica, esas incrustaciones doradas, esas formas solares–, confiere a sus piezas un componente íntimo, casi espiritual. Influenciado por las artes africanas, los símbolos cósmicos y las civilizaciones antiguas, supo crear un estilo muy personal. Su obra evoca astros, cohetes, rituales, danzas. Un universo tan onírico como solar. Georges siempre se mantuvo bastante fuera de los circuitos institucionales, lejos de los focos del arte contemporáneo, pero en los últimos años su trabajo ha suscitado un gran interés, especialmente por coleccionistas, que buscan sus piezas como tesoros. Puras pero cálidas, mediterráneas y orgánicas, sofisticadas y delicadas, también hizo tótems, espejos y apliques, con esas texturas esculpidas a mano. Hoy sus lámparas de cerámica iluminan los interiores más cool de todo el mundo, habitando las casas como talismanes.. ‘Oiseau’ (2026), aplique de esmalte marrón y blanco.. “Lo primero que impacta es la forma. Son diseños nacidos en un momento de gran libertad formal, con una fuerza muy directa, casi radical. Incluso apagadas, funcionan como esculturas autónomas. Cuando se encienden, la pieza cambia de estado. La luz no se añade, circula dentro de la materia, se filtra, activa la forma. Es una relación muy particular entre volumen y luz, que transforma la percepción del espacio. En esta exposición hay elementos muy claros que vienen directamente de Georges: el vínculo con la luz, el trabajo minucioso sobre la materia, y esa idea de que las piezas no son solo objetos, sino presencias que transforman el espacio. Pero al mismo tiempo, en Benjamin hay una sensibilidad propia. Su trabajo es quizás más depurado, más silencioso. Se percibe que ha crecido dentro de ese universo, pero también que lo ha interiorizado hasta hacerlo suyo. Georges nunca pensó en resucitar estas piezas, en cambio Benjamin las buscó y consideró que merecían darles vida de nuevo. Lo interesante es que no hay ruptura, pero tampoco mimetismo. Es una continuidad muy natural, donde lo heredado y lo personal conviven sin tensión”, prosigue Jorge.. “Crecí rodeado de arcilla, herramientas, polvo de esmalte… y luz. En el taller de mi padre, todo era movimiento: las formas, las sombras, los reflejos. Muy pronto comprendí que su trabajo no era solo una técnica, sino una manera de estar atento al mundo. Hoy continúo lo que él inició. Mi papel no es transformar, sino ser fiel a un espíritu, a un ritmo y a una relación justa entre la materia y la luz. Producir estas piezas hoy es permitir que formas imaginadas hace varias décadas encuentren, de manera natural, su lugar en el presente”, concluye Benjamin.
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