Se dice que toda arquitectura nace del contexto. Y los proyectos de la nigerina Mariam Issoufou (nacida en Saint-Etienne, Francia, en 1979) pertenecen exactamente al lugar donde se encuentran. Hace diez años construyó una urbanización recubierta de mampostería de tierra cruda para resolver la escasez de vivienda asequible —y las tórridas temperaturas— en Niamey (Níger). Y esta primavera ha inaugurado su primer proyecto construido en Estados Unidos, un restaurante de lujo con vocación social en Nueva York. Dos ciudades, dos mundos opuestos, pero una misma estrategia: escuchar. “Abordo cada proyecto sin prejuicios”, explica la arquitecta. “Cuando prestas atención al contexto y a las personas, afloran las vulnerabilidades de cada sitio y los puntos de conflicto”.. Seguir leyendo
Se dice que toda arquitectura nace del contexto. Y los proyectos de la nigerina Mariam Issoufou (nacida en Saint-Etienne, Francia, en 1979) pertenecen exactamente al lugar donde se encuentran. Hace diez años construyó una urbanización recubierta de mampostería de tierra cruda para resolver la escasez de vivienda asequible —y las tórridas temperaturas— en Niamey (Níger). Y esta primavera ha inaugurado su primer proyecto construido en Estados Unidos, un restaurante de lujo con vocación social en Nueva York. Dos ciudades, dos mundos opuestos, pero una misma estrategia: escuchar. “Abordo cada proyecto sin prejuicios”, explica la arquitecta. “Cuando prestas atención al contexto y a las personas, afloran las vulnerabilidades de cada sitio y los puntos de conflicto”. Seguir leyendo
Se dice que toda arquitectura nace del contexto. Y los proyectos de la nigerina Mariam Issoufou (nacida en Saint-Etienne, Francia, en 1979) pertenecen exactamente al lugar donde se encuentran. Hace diez años construyó una urbanización recubierta de mampostería de tierra cruda para resolver la escasez de vivienda asequible —y las tórridas temperaturas— en Niamey (Níger). Y esta primavera ha inaugurado su primer proyecto construido en Estados Unidos, un restaurante de lujo con vocación social en Nueva York. Dos ciudades, dos mundos opuestos, pero una misma estrategia: escuchar. “Abordo cada proyecto sin prejuicios”, explica la arquitecta. “Cuando prestas atención al contexto y a las personas, afloran las vulnerabilidades de cada sitio y los puntos de conflicto”.. Seguir leyendo
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