A la periodista Nieves Herrero le apasiona la historia. Sobre todo, aquellos sucesos que se quedan entre los pliegues de los libros. Esos sucesos de calado que acaban por quedar relegados. Ella los rescata, los pule y los adorna con un velo de ficción, como ya hizo en otros de sus muchos títulos como Lo que escondían sus ojos (adaptada a la pantalla por Telecinco), La baronesa, El joyero de la reina y Luna roja.. Ahora regresa con La prometida (Ediciones B), donde Herrero construye una novela repleta de misterios con la boda de Fabiola y Balduino de Bélgica como telón de fondo. Intriga, investigación, realeza y mujeres fuertes adelantadas a su tiempo acaban por demostrar que el amor puede ser un arma de doble filo.. Décadas ejerciendo como periodista en prensa, radio y televisión le han llevado a hablar con los protagonistas de muchos de los episodios que con habilidad teje en torno a la ficción para conformar La Prometida.
Nieves Herrero: «Los reyes se han ganado a la calle, por ejemplo, tras la Dana, con el barro en los trajes y el rostro»
alerta naranja. Madrid activa el plan de inundaciones ante fuertes lluvias y tormentas. directo. Trump dice que Irán pide abrir Ormuz «lo antes posible» ante su «colapso». WhatsApp. Facebook. Linkedin. Telegram. Beloud. Copiar URL. La periodista y escritora acaba de publicar ‘La Prometida’, una historia con la boda entre Fabiola de Mora y Aragón y Balduino de Bélgica como escenario.. A la periodista Nieves Herrero le apasiona la historia. Sobre todo, aquellos sucesos que se quedan entre los pliegues de los libros. Esos sucesos de calado que acaban por quedar relegados. Ella los rescata, los pule y los adorna con un velo de ficción, como ya hizo en otros de sus muchos títulos como Lo que escondían sus ojos (adaptada a la pantalla por Telecinco), La baronesa, El joyero de la reina y Luna roja.. Ahora regresa con La prometida (Ediciones B), donde Herrero construye una novela repleta de misterios con la boda de Fabiola y Balduino de Bélgica como telón de fondo. Intriga, investigación, realeza y mujeres fuertes adelantadas a su tiempo acaban por demostrar que el amor puede ser un arma de doble filo.. Décadas ejerciendo como periodista en prensa, radio y televisión le han llevado a hablar con los protagonistas de muchos de los episodios que con habilidad teje en torno a la ficción para conformar La Prometida.. En La prometida nos habla de la historia de Fabiola y de Balduino de Bélgica… ¿por qué esta historia?. Porque hace años estuve entrevistando a Fermín Urbiola, que había hecho 15 años atrás un ensayo sobre Fabiola y me pareció una mujer increíble, para mí desconocida. Y luego, con el tiempo, vi que el obispo Suenens, de Bruselas, dio a conocer un secreto de la Iglesia, que era que habían urdido un plan para casar a Balduino, que era el soltero de oro de la época. Y entonces dije ‘¿pero, pero esto qué es?’. Balduino puso de premisa que fuera española y católica y buscaron entre todas las mujeres que había en España y eligieron a Fabiola. Ella se queda como en shock y dice ‘yo nunca me voy a casar con un rey, yo me caso con un hombre’. No se mostró en desacuerdo con conocerle, pero dijo que para casarse tenía que enamorarse. Todo aquello me pareció tan surrealista… Luego conocí al mayordomo de Fabiola. Se dieron una serie de circunstancias por las que vas dejando al personaje en un cajón y de repente te pide el cuerpo y el personaje: «Ya, venga, escribe sobre mí». Me gusta mucho rescatar mujeres del olvido, rescatar mujeres de la historia que se han quedado con el polvo del paso del tiempo encima. Se dio la tormenta perfecta para poder contar esta historia y que además estuviera mi Margot, mi protagonista de novela policiaca, junto con Fabiola.. Además de pedir casarse por amor fue pionera en varias cosas, ¿no?. Fabiola de Mora y Aragón fue la primera reina que se casa sin sangre real con un rey y protagonizan la primera boda real retransmitida por televisión.. ¿Cómo es su proceso de documentación?. Es el proceso el más largo, pero para mí es el más bonito. Es como cuando nos encargan una cosa como periodistas y empiezas a tirar del hilo, te emocionas con la historia y quieres saberlo todo de este tema que vas a abordar. Es un periodo donde contactas con gente, personas que la conocieron, te empiezan a contar periodistas de la época historias de ella… Vas teniendo un puzzle y lo vas uniendo. A mí lo que más me gusta es contar algo que no venga en los libros. Por eso todo el siglo XX me interesa, porque siempre hay alguien que ha conocido a alguien, un nieto de alguien, un sobrino… y todo eso a mí me ayuda un montón para contar algo, para dar alguna pincelada que no venga en los libros de historia.. Entrevista con Nieves Herrero20 Minutos Sergio García Carrasco. ¿La historia se queda corta cuando la aprendemos en el colegio?. La historia, como yo la aprendí de pequeña, era todo de memoria, todo fechas que yo me acuerdo de apuntarlas muchas veces en un papel. Y te las aprendías, pero pasaba el examen y se te olvidaba. Es verdad que hay que ejercitar la memoria, pero también hay que ejercitar el comprender el momento en el que se vive. Eso es lo que yo hago ahora y me apasiona. Me parece que del siglo XX y finales del XIX hay muchas historias por descubrir. Creo que la historia se aprende más así que de otra manera, viendo qué pasaba en esa época, en ese mundo en el que tú pones el microscopio para ver qué ocurría.. Debe tener ya una buena base de datos sobre esa época…. Tengo tantos personajes ya del siglo XX… y muchas historias se entrelazan. Me encuentro con que esto tiene que ver con esto otro. Entrevistando largamente a Carmen Franco, me contó un episodio que cuento en La Prometida: El regalo que le hizo el Gobierno de España a Fabiola de una corona que en principio era de esmeraldas y de rubíes. Y cuando la ven los joyeros y la evalúan dicen que son culos de vaso, vidrio sin ningún valor. Se ve que el anticuario que se lo vendió a Carmen Polo, a su vez se lo había comprado unas monjitas que en la guerra vendieron cada piedra para sobrevivir. Más tarde se restituyeron las piedras, pero te permite ir uniendo unos personajes con otros porque todos de alguna manera se conocían.. ¿Hasta qué punto se toma licencias?. Si sé que los personajes han ido a una cena, la licencia que me tomo es que se conozcan en la cena y hablen. Pero cuando hablo de Fabiola todo es verdad. Aunque mucho parece ficción. Y cuando hablo de Margot, que es la detective que es periodista por la mañana y detective por la noche, todo es ficción, pero una cosa y otra se dan la mano en determinados momentos. Margot podríamos ser cualquier periodista de la época de los años 60.. Balduino pidió expresamente que la candidata que le buscaran fuera católica, pero también pidió que fuera española, como nos cuenta, ¿por qué esta petición?. Yo creo que él siempre fue muy seguidor y leía mucho los textos de Santa Teresa de Jesús. De hecho, cuando empiezan a hablar y todavía no ha surgido el amor en Fabiola, usan nombres falsos para que nadie les descubra. Se escriben cartas y ella escribe y firma como Ávila y él se hace llamar Luigi. Lo de Ávila es por Santa Teresa de Ávila, o sea, Santa Teresa de Jesús.. Ambos frecuentan los círculos más selectos y glamurosos de Madrid y París y esto está reflejado en la en la novela. ¿Su profesión le ha abierto las puertas de esos círculos, los ha vivido?. Bueno, quizá porque estoy tan alejada de esos círculos me atraen tanto, porque durante muchos años y en esa época, es donde estaba el poder. De hecho, los muchos ministros de Franco eran marqueses, condes… estaban dentro de lo que llaman el Gotha [ciudad alemana de Gotha, donde se publicaba el Almanach de Gotha, un anuario que listaba a las casas reales y la alta nobleza europea]. Yo estoy muy alejada de estos ambientes pero me atraen porque sé que ahí había mucho secreto, había mucho poder y se escondían historias que a mí me interesa sacar a flote. Esos ambientes me interesan, pero estoy en las antípodas.. Sin embargo, seguro que en alguna ocasión se habrá visto en un sitio así…. He tenido la suerte de tener algún almuerzo con el rey Felipe VI en compañía de otros periodistas. He tenido la suerte de conocer a su abuelo Don Juan y le pude entrevistar, aunque estaba ya malo. He hablado mucho con la Infanta Pilar, he colaborado mucho con El Rastrillo y he hablado mucho con la Reina Sofía porque es mi personaje fetiche. Siempre he pedido por activa y por pasiva entrevistarla, pero me he quedado con las ganas. Pero la he visto en alguna clase de economía. Me decían ‘si quieres hablar con ella, mañana va a la Complutense a una clase de economía’. Y me iba y luego me tomaba un café con ella. Y la clase de economía era para quinto de economía, era una clase muy potente y para gente ya de mucho nivel. Y bueno, dije caray, con la clasecita (risas). He tenido la suerte de compartir algunos momentos con en algún concierto con la Reina Sofía y la verdad que le tengo mucho afecto, le tengo cariño. Y con los Reyes hace poco se celebraban los 100 años de la Casa del Libro y un grupo de escritores pudimos hablar mucho con los Reyes y fue fantástico porque era en un petit comité que no iba a salir en ningún lado.. ¿Puede ser la Reina Sofía un próximo personaje de Nieves Herrero?. No te digo que no, pero vamos, yo lo que tengo muchas ganas es de hacerle una entrevista. Yo no puedo tener más libros sobre ella. En mi casa hay un estante de la librería solo de la reina. Todo lo que sale de la Reina Sofía o del rey Juan Carlos lo compro porque me atrae mucho.. Me hablaba de esas conversaciones en petit comité con los reyes, ¿hasta qué punto se abren?. Victoria Eugenia decía que se nace rey o reina en Inglaterra y ya el pueblo te acompaña y que sin embargo en España los reyes tienen que ganarse la corona en la calle. Yo creo que eso nuestros reyes actuales lo tienen clarísimo, estoy totalmente convencida de que siguen esa máxima de Victoria Eugenia. Y sí, los Reyes yo creo que han ganado la calle. Por ejemplo, lo hicieron tras la Dana. Cuando vi el barro en sus trajes y en sus rostros me pareció que se ganaron absolutamente todo.. Usted ha sido testigo de páginas de la historia reciente…. Yo quería estar el día que Leonor juró la Constitución en el Congreso y como a mí me fascina la historia, les decía a mis colegas ‘hoy no estáis como periodistas, estáis como testigos de la historia’, porque éramos testigos de un momento fundamental.. Fabiola era una mujer un poco olvidada y sin embargo fue una figura pionera y de ideas claras, ¿no es así?. Me parece que a cualquier mujer de la aristocracia de los años 60 le dicen que ha sido elegida para ser la mujer de Balduino y muchas no hubieran puesto ni un pero. Sin embargo, Fabiola era muy religiosa y ella no iba a dar el paso de casarse, un rito que consideraba que era para siempre, sin estar enamorada. Balduino tuvo que escribirle mucho, porque a través de la palabra creo que conoces a la persona. Tuvieron que encontrarse muchas veces sin que nadie lo supiera y de forma clandestina y hasta que ella dijo que sí costó mucho.. En su época tuvo lo que hoy llamaríamos muchos fans, hasta el punto que hubo hasta una barra de pan que llevaba su nombre…. Totalmente. Cuando el gobierno belga da a conocer que una española, que para el resto de los españoles era desconocida, que se iba a convertir en reina de los belgas se despertó la Fabiolamanía. Un poco lo que hemos visto con Letizia o con Diana. Era algo inusual que un rey eligiera a alguien sin sangre real para casarse. Y entonces todo el mundo quería saber algo de Fabiola y el pueblo español quiso despedirla con honores de reina. Y los panaderos dijeron pues vamos a hacer una barra de pan que lleve su nombre, una Fabiola. Yo he comido muchas fabiolas. Es una barra de pan que tiene como rectángulos y tiene la corteza un poquito más dura y está riquísima por cierto. Me sorprendió. El pueblo español se volcó, se echó a la calle con ella todo el recorrido hasta Barajas. Lo hizo gente que quería tocarla, besarla y acompañarla y ella se dejó. Ella era una persona muy cercana y el pueblo español la despidió como se merecía.. Entrando un poco en el salseo, si se puede decir así, le quitó el novio a Pilar de Borbón…. Me encanta ese salseo. Pues sí, es tal cual. La reina Victoria Eugenia quería que una de sus nietas se casaran con el rey Balduino que se conocieran. En una ocasión Victoria Eugenia le pidió a su ahijada Fabiola que acompañara su nieta a un baile en el que Pilar iba a conocer a Balduino. La infanta Pilar, que era muy deportista, decía ‘si es que no tenía ojos para mí’. Balduino conoció a Fabiola y se gustaron de alguna manera, pero Fabiola lo descartó, se lo quitó de la cabeza aunque él le gustó y eso que hablaron muy poquito, pero le gustó. El tiempo quiso ponerla a ella en el foco de atención. El hecho de que dijera que no le gustó aún más a Balduino. Aunque ella dijo ‘estoy dispuesta a conocerle en profundidad’. Y entonces eso le atrajo más. Los sobrinos, cuando era el cumpleaños de Balduino representaban un poco ese no primero, y ese sí final, recreaban la historia de amor de sus tíos.. Volviendo a la novela, hay un subtítulo claro que es eso de que el amor es un arma de doble filo. ¿De verdad lo es?. Sí, creo que el amor es un arma de doble filo. De hecho, a veces se pasa del amor al desamor, sin solución de continuidad, puede pasar de un día para otro, se puede pasar del amor al odio tranquilamente. El amor es un arma de doble filo porque pasas de ser cómplice de esa persona a ser el enemigo. Margot, mi detective periodista por la mañana, pero detective por la noche, lleva cinco años frustrada persiguiendo la desaparición de una joven y al final saben que la persona con la que se fue se lo está haciendo pasar muy mal. La propia Margot tiene una historia de amor pendiente con una persona, con el jefe de seguridad de la embajada española en Gran Bretaña. Hay una tensión sexual no resuelta y se pueden entender que pasen del amor a no hablarse en cinco años.. Hablando de ella, ¿qué tiene el personaje de Margot que le gusta tanto?. Margot es una periodista que se sale del carrilito para el que ella estaba predestinada, que era hablar nada más que escribir de moda. En la novela anterior ella descubre el robo de un collar y ve que el mundo del suceso le atrae y de hecho empieza a colaborar en el diario El Caso. Pero además entra en contacto con el comisario y él intuye que tiene algo especial que la hace ser útil para la propia comisaría. Ella se pone muy contenta creyendo que le está ofreciendo entrar como inspectora, pero lo que le está ofreciendo es entrar de secretaria y entonces ella pone el grito en el cielo y lo que hace es formarse como detective. Entonces aquí vemos a una detective incipiente, porque sí que en los años 60 ya había mujeres detective, pero no había mujeres inspectoras. Era imposible.. Pero sí hubo mujeres así…. Margot está inspirada en Margarita Landi, que colaboró muchísimo con la policía. A mí, por ejemplo, Margarita me decía ‘mira, cuando ha habido un suceso muy terrible, si tú vas al funeral, te fijas si hay alguien que no es de la familia o hay alguien que es cercano y que llora de una manera que no es normal… y ese es el asesino’. Yo decía Margarita, a lo mejor es que está afectado… Y me respondía ‘no, porque la familia se suele quedar en shock y es muy difícil que derrames lágrimas hasta que no pasa un tiempo. El que llora mucho, algo esconde’. Bueno, estas cosas las decía Margarita y me parecían buenísimas.. También aparece Balenciaga, y hay una vidente… me recordó a la historia de Rappel.. Claro, aquí salen todas esas cosas, porque entrevisté a Rappel y me contó cómo su familia tenía una tienda de telas y que él de niño sentía mucha curiosidad por la videncia y como una vidente que le enseñó casi todo. Rappel también me ha ayudado para el tema de la videncia, al igual que otro vidente que es de Bolaños de Calatrava.. ¿Usted cree en esas cosas de la videncia?. Sí creo que hay personas que tienen algo especial, pero yo no acudo como cliente, porque el futuro no quiero saberlo, quiero encontrármelo y prefiero saber del presente. Conocer el futuro me da miedo, porque me condicionaría. De hecho, yo he presentado algún acto con videntes. Por ejemplo, hubo uno donde se juntaron muchos brujos y brujitas y hubo una que se acercó y me dijo ‘vas a tener un problema de papeles con una persona con bigote’. Y yo cada vez que veía a alguien con bigote ya iba condicionada. Y sí que es verdad que tuve un problema con un señor con un bigote y pensé ‘a ver si esto es lo que me dijo aquella señora’. No, no quiero saber el futuro, quiero ser ignorante. Si me tiene que pasar algo me va a pasar y prefiero no saberlo.. ¿Alguna otra predicción que le hicieran?. Estando en Antena 3 Radio había un señor que a los oyentes les echaba las cartas y yo estaba dando el boletín de noticias y mientras, de repente, me puso las cartas para que cortara. Corté, volví a cortar y al salir me dijo ‘te vas de la emisora y te vas a otro sitio donde te vas a hacer conocida’. Y solté una carcajada porque a mí nada me gustaba más que la radio y me pareció impensable que yo me fuera de ahí. Oye, pues pues toma.. A Fabiola le sustrajeron su diario de su propio dormitorio y usted conoce a quienes se lo llevaron, pero no sé si hablar de esto es un spoiler del libro…. Yo creo que es un episodio que se conoce y que mucha gente sabe, no es spoiler, es la vida misma. A mí sí me lo había contado Jesús Hermida y a Jaime Peñafiel le llamé para que me lo contara y lo hizo con todo lujo de detalles: Cuando se destapa en España que una española se casa con el rey de Bélgica todos los medios querían saberlo todo de ella. Peñafiel y Hermida le dieron 500 pesetas a Jaime de Mora, hermano de Fabiola, que las aceptó y les dejó en la habitación de Fabiola. Entonces Jaime Peñafiel dice que abrió un cajón y vio que ponía Mi diario. Dice que lo cogió y se lo guardó. Cuando llega Fabiola ve que no está y empiezan a registrar toda la casa y le dicen que ha habido dos personas que han entrado, dos amigos de su hermano.. Y cómo acabó la cosa?. En la ficción, Fabiola acude a Margot. En la realidad, la Policía detuvo a Jesús Hermida le llevó al calabozo una noche y a Jaime Peñafiel, que era el que lo había cogido y el que sabía todo, le tuvieron toda la noche declarando delante del comisario. Al final cantó donde estaba el diario y se comprometieron a no dar ni una línea de lo que allí ponía. Pero contaba Jaime en la presentación de mi libro, que él lo leyó de pe a pa, pero que prometió no contar nada porque se montó una tan gorda que hubo un conflicto diplomático entre España y Bélgica. Si no se hubiera encontrado el diario yo creo que hasta los medios a los que pertenecían hubieran cerrado. En ese momento había censura y si decían que tenía que aparecer, tenía que aparecer. Y apareció. Y nunca jamás contaron nada de lo que había en ese diario.. ¿Cómo compagina su trabajo en medios con escribir? ¿Es disciplinada?. Seis meses antes de acabar esta novela dejé todas las colaboraciones en la tele y me centré en mi programa de radio y en escribir. Yo me levanto muy temprano y me pongo a escribir. Luego, ya por la noche, si no he tenido que acudir a algún acto o tal, corrijo lo que he escrito y si no me gusta, pues al día siguiente vuelvo a empezar. Sí soy muy disciplinada cuando estoy escribiendo, hasta el punto de que dejo un poco el mundo. Los fines de semana me dedico mañana, tarde y noche al libro.. ¿Tiene la sensación de ser un icono o una leyenda de los medios de comunicación?. Yo soy una obrera de la información. Me pongo mi casco cada día. Creo que nada me ha gustado más que entrar en esta redacción vuestra y verla tan llena de gente.. ¿Ha tenido otras vocaciones?. Hice derecho hace no mucho y tuve tentaciones de ponerme una toga y defender a gente. Siempre he sido defensora de pleitos pobres. Pero cuando vi ese ambiente dije ‘es que no es mi ambiente’. Yo entro en una redacción y digo ‘yo soy de esta tribu’. Me siento de la tribu. Soy periodista hasta la médula y la verdad es que donde me siento muy a gusto es en una redacción y si hay ruido, más. Necesito ruido. El sonido del silencio a mí me altera un poco, con el ruido es como me concentro.. Es muy conocida y la han imitado mucho… ¿cómo lleva eso?. Yo me río mucho, adoro a los humoristas, lo llevo fenomenal. Lo aprendí de mi maestro Hermida, que se reía muchísimo de sus imitaciones y a mí me pasa igual. A veces tienes latiguillos y yo en aquel momento, cuando salía en la tele, el mío era ‘de verdad, de verdad, de verdad’. Y entonces lo cogieron tanto José Mota como Martes y 13. Y me hacía mucha gracia. Me encantaba. Sabiendo que soy una pesada y que si no me contestan a una pregunta, vuelvo a hacerla de otra manera, también imitaban eso.. ¿La mujer de la portada está inspirada en alguien?. Podemos ser un poco todas. Puede ser Fabiola, pero puede ser Margot. Puede ser la joven que desaparece… me gusta mucho ese halo de misterio que le han dado. Aquí hay varias mujeres y cada una de ellas es protagonista de una parcela de la novela.. Entrevistas. Nieves Herrero. Mostrar comentarios
