Esta película ambiciosa y laberíntica es un viaje al siglo XX de China a través de las formas narrativas del cine y sus sueños
Llena de citas que remiten a las formas del cine y a la historia de China en el siglo XX, Resurrection es una película-collage enrevesada y alucinada, pensada para dejarse llevar por su imaginativo torrente y disfrutar del camino. Con las artimañas de un contorsionista del lenguaje, el joven director chino Bi Gan ofrece una enigmática panorámica que propone un viaje desde los años veinte a la Nochevieja de 1999. Da igual perderse, es más, quizá se trata precisamente de eso, de dejarse llevar por los sentidos y por la épica de su propuesta. El resultado es tan delirante como hipnótico por su grandeza, y le valió el Premio Especial del Jurado del último Cannes.. Más información. Resurrection tiene una estructura fragmentada en cinco relatos cortos muy elaborados e independientes entre sí. El hilo conductor, lo que conecta un fragmento con otro, es un mismo personaje mutante. A través de él, la película viaja por algunas formas del cinematógrafo para evocar diferentes épocas —“Cien años en dos horas”, dice una voz en la coda final— con la fuerza de los sueños: no es casual que la primera historia, la del cine mudo, haga referencia a las adormideras del opio.. Una imagen de ‘Resurrection’, de Bi Gan.. La película navega por algunos arquetipos y rituales de la historia del cine —del mudo al noir; de la fantasía sobrenatural al cuento con niña en los bajos fondos; de un teatro a un tren, de templo budista a un karaoke— hasta llegar a los 40 minutos finales y la traca correspondiente al año 1999.. En ese contexto vertiginoso de fin de siglo, Bi Gan muestra su pericia a través de un plano secuencia que cruza calles y neones nocturnos teñidos de peleas y violencia. La meta de todo este despliegue es el amanecer y ese romanticismo loco de las historias de vampiros. El fondo histórico, según algunas teorías, es el de la influencia del pop taiwanés y de Hong Kong en la nueva China.. Más información. Siete años después de Largo viaje hacia la noche,la tercera película de Bi Gan propone un nuevo juego con el espectador, críptico en su naturaleza pero que transpira vigor creativo. Entre mitos y leyendas, ya sean vampiros o fantasmas, el joven director chino nos muestra el enorme placer de descifrar el mundo con imágenes y sonidos y, embriagado de melancolía, como su voz narradora, nos remite al “lenguaje antiguo y olvidado del cine”.. Resurrection. Dirección: Bi Gan. Intérpretes: Jackson Yee, Shu Qi, Mark Chao, Li Gengxi.. Género: drama. China, 2025,. Duración: 160 minutos.. Estreno: 30 de abril.
Llena de citas que remiten a las formas del cine y a la historia de China en el siglo XX, Resurrection es una película-collage enrevesada y alucinada, pensada para dejarse llevar por su imaginativo torrente y disfrutar del camino. Con las artimañas de un contorsionista del lenguaje, el joven director chino Bi Gan ofrece una enigmática panorámica que propone un viaje desde los años veinte a la Nochevieja de 1999. Da igual perderse, es más, quizá se trata precisamente de eso, de dejarse llevar por los sentidos y por la épica de su propuesta. El resultado es tan delirante como hipnótico por su grandeza, y le valió el Premio Especial del Jurado del último Cannes.. Seguir leyendo
