Cuenta Marion Cotillard (París, 50 años) que la primera vez que visitó Biarritz “fue con un novio, con veintitantos”. Este junio, en plena ola de calor, regresó a esa localidad costera del suroeste de Francia para entregar un premio a Isabelle Huppert en la cuarta edición del Festival de Cine de Biarritz Nouvelles Vagues, patrocinado por Chanel (firma de la que es imagen desde 2020), y centrado los nuevos creadores. “Queremos brindar a estas voces emergentes el espacio, la visibilidad y la confianza que necesitan para despegar”, explicaba Jérôme Pulis-Etchevers, presidente del certamen. Cotillard, que ganó el Oscar a los 32 por La vida en rosa, sabe lo importante que es ese apoyo: creció en una familia bohemia con padres curtidos en las artes escénicas y ha triunfado en Hollywood, pero en sus inicios se planteó dejar la interpretación por miedo a ser encasillada en papeles insulsos. Seguir leyendo
Cuenta Marion Cotillard (París, 50 años) que la primera vez que visitó Biarritz “fue con un novio, con veintitantos”. Este junio, en plena ola de calor, regresó a esa localidad costera del suroeste de Francia para entregar un premio a Isabelle Huppert en la cuarta edición del Festival de Cine de Biarritz Nouvelles Vagues, patrocinado por Chanel (firma de la que es imagen desde 2020), y centrado los nuevos creadores. “Queremos brindar a estas voces emergentes el espacio, la visibilidad y la confianza que necesitan para despegar”, explicaba Jérôme Pulis-Etchevers, presidente del certamen. Cotillard, que ganó el Oscar a los 32 por La vida en rosa, sabe lo importante que es ese apoyo: creció en una familia bohemia con padres curtidos en las artes escénicas y ha triunfado en Hollywood, pero en sus inicios se planteó dejar la interpretación por miedo a ser encasillada en papeles insulsos.Marion Cotillard, en Biarritz con un ‘look’ de la colección Métiers d’art 2026 de Chanel.CORTESÍA DE CHANELPregunta. ¿Por qué ve tan necesario apoyar el talento emergente?Respuesta. No apoyar al talento joven, y a la juventud en general, es no apoyar a la humanidad. La forma en que miramos a los jóvenes, ya sea para celebrar su potencial o para ignorarlo, dice mucho de nosotros como sociedad. El festival ha acertado con este enfoque.P. Cuando uno empieza, muchas veces resulta difícil abrirse camino, cuesta encontrar financiación para un proyecto, conocer a la gente adecuada… Usted ha contado que llegó a plantearse dejar la actuación porque no quería que la encasillaran en papeles sin fondo. ¿Es importante que alguien apueste por uno, le abra puertas?R. Siempre recordaré y estaré agradecida a la gente que me apoyó de joven, a quienes creyeron que tenía algo que decir y que merecía un hueco en ese mundo. Yo sentía que mi lugar estaba aquí, pero a veces dudas, te falta confianza. Estoy aquí para contar historias, encarnar diferentes personajes, ayudar a un director o una directora a transmitir su visión de la humanidad y del mundo. Sí, hubo un momento en el que pensé que tal vez no debía seguir, me frustraba, pensé en hacer una pausa. Amo tanto este trabajo que no quería dañarlo con rabia y frustración, y por eso me lo planteé, no quería transmitir esa energía negativa. Pero entonces hubo gente que creyó en mí, como Olivier Dahan, que escribió La vida en rosa para mí.P. Creyó en usted.R. No me conocía, no habíamos coincidido, solo había visto alguna de mis películas y detectó que yo tenía algo que dar. Cuando empezó a financiar la película la gente le preguntaba: “¿Por qué ella?“. Hay actrices increíbles en Francia, y entiendo que la gente que iba a poner dinero quisiera un gran nombre. Pero él se mantuvo firme, dijo que sin mi presencia no haría la película. Por eso esto es tan importante que te den una oportunidad. P. Este festival tiene un premio a la mirada queer. ¿Es importante reivindicarla
Cuenta Marion Cotillard (París, 50 años) que la primera vez que visitó Biarritz “fue con un novio, con veintitantos”. Este junio, en plena ola de calor, regresó a esa localidad costera del suroeste de Francia para entregar un premio a Isabelle Huppert en la cuarta edición del Festival de Cine de Biarritz Nouvelles Vagues, patrocinado por Chanel (firma de la que es imagen desde 2020), y centrado los nuevos creadores. “Queremos brindar a estas voces emergentes el espacio, la visibilidad y la confianza que necesitan para despegar”, explicaba Jérôme Pulis-Etchevers, presidente del certamen. Cotillard, que ganó el Oscar a los 32 por La vida en rosa, sabe lo importante que es ese apoyo: creció en una familia bohemia con padres curtidos en las artes escénicas y ha triunfado en Hollywood, pero en sus inicios se planteó dejar la interpretación por miedo a ser encasillada en papeles insulsos. Seguir leyendo
