Tres series y dos películas. A todo actor primerizo se le impone, como un código de barras, la cuenta de sus trabajos. Durante dos años Claudio Portalo (28 años, Badajoz) sufrió la agonía de ver cómo esa cifra se resistía a subir. “Esta industria es muy plástica y muy mentirosa. Solo un 7% de los actores trabaja y el resto hace como que trabaja. Cuando eres joven y estás lejos de tu ciudad, se hace muy difícil”, reconoce ahora con una media sonrisa entre inocente y apenada. “No todo el mundo sabe llevar esta incertidumbre y, aunque sepas, en cualquier momento te tumba. A mí me tumbó”. Seguir leyendo
Tres series y dos películas. A todo actor primerizo se le impone, como un código de barras, la cuenta de sus trabajos. Durante dos años Claudio Portalo (28 años, Badajoz) sufrió la agonía de ver cómo esa cifra se resistía a subir. “Esta industria es muy plástica y muy mentirosa. Solo un 7% de los actores trabaja y el resto hace como que trabaja. Cuando eres joven y estás lejos de tu ciudad, se hace muy difícil”, reconoce ahora con una media sonrisa entre inocente y apenada. “No todo el mundo sabe llevar esta incertidumbre y, aunque sepas, en cualquier momento te tumba. A mí me tumbó”. Seguir leyendo
Tres series y dos películas. A todo actor primerizo se le impone, como un código de barras, la cuenta de sus trabajos. Durante dos años Claudio Portalo (28 años, Badajoz) sufrió la agonía de ver cómo esa cifra se resistía a subir. “Esta industria es muy plástica y muy mentirosa. Solo un 7% de los actores trabaja y el resto hace como que trabaja. Cuando eres joven y estás lejos de tu ciudad, se hace muy difícil”, reconoce ahora con una media sonrisa entre inocente y apenada. “No todo el mundo sabe llevar esta incertidumbre y, aunque sepas, en cualquier momento te tumba. A mí me tumbó”. Seguir leyendo
