Tras la noticia del cese de Eva Orúe como directora de la Feria del Libro de Madrid –cuya titularidad corresponde a la Asociación de Librerías de Madrid–, como presidente del Gremio de Editores de Madrid –asociación que agrupa a más de 320 editoriales, grandes, medianas y pequeñas y que el próximo 2027 cumplirá 50 años–, Miguel Barrero ha querido dejar constancia de su «reconocimiento y aprecio por el trabajo que ha llevado a cabo al frente de la FLM en estos últimos años». Según el comunicado envíado a los medios, Barrero asegura que «Eva Orúe, capitaneando un equipo de profesionales de primer nivel, ha resuelto con solvencia y eficacia las diversas dificultades a las que se ha visto enfrentada la Feria durante estos años, logrando, gracias a equilibrios de todo tipo, a enormes esfuerzos y a su capacidad de liderazgo, sacar adelante con éxito este certamen anual que recientemente ha sido declarado Bien de Interés Cultural por parte de la Comunidad de Madrid».»Este reconocimiento no deja de subrayar que la Feria es patrimonio cultural de la ciudad de Madrid, de nuestra Comunidad Autónoma y, por su carácter tan especial, es marca nacional e internacional de España», subraya. «Este reconocimiento no deja de subrayar que la Feria es patrimonio cultural de la ciudad de Madrid»»En estos años de su gestión», continúa el escrito, «Eva Orúe y su equipo han contado en la Comisión Organizadora con el apoyo y la estrecha colaboración de los editores, representantes de la AEM y de las editoriales de fuera de Madrid pertenecientes a la Federación de Gremio de Editores de España (FGEE). El fin último a la hora de tomar las decisiones oportunas, por nuestra parte, ha sido siempre alcanzar el consenso y apostar por el bien común en la Feria, transcendiendo los intereses particulares o gremiales».»Para decenas de pequeños y medianos editores, cuyos libros no suelen tener la visibilidad suficiente en librerías, la Feria del Libro de Madrid supone una oportunidad única al año de dar a conocer de primera mano a los lectores no solo sus novedades sino el fondo, riqueza y variedad de sus catálogos», indica. «Siendo el eslabón más frágil de la cadena del libro, la participación de estos pequeños y medianos editores, por el patrimonio bibliográfico que representan, garantiza la bibliodiversidad de la Feria, y supone una pieza fundamental del ecosistema cultural madrileño y español», explica el escrito de Barrero. «A la hora de hacer balance, elevemos la mirada y recordemos que más allá de las cifras de venta, la FLM es todo un acontecimiento cultural que debemos preservar y ayudar a crecer. Los editores seguiremos colaborando para lograr la mejor Feria posible», termina.
Su presidente, Miguel Barrero, ensalza su gestión a lo largo de estos años.
Tras la noticia del cese de Eva Orúe como directora de la Feria del Libro de Madrid –cuya titularidad corresponde a la Asociación de Librerías de Madrid–, como presidente del Gremio de Editores de Madrid –asociación que agrupa a más de 320 editoriales, grandes, medianas y pequeñas y que el próximo 2027 cumplirá 50 años–, Miguel Barrero ha querido dejar constancia de su «reconocimiento y aprecio por el trabajo que ha llevado a cabo al frente de la FLM en estos últimos años». Según el comunicado envíado a los medios, Barrero asegura que «Eva Orúe, capitaneando un equipo de profesionales de primer nivel, ha resuelto con solvencia y eficacia las diversas dificultades a las que se ha visto enfrentada la Feria durante estos años, logrando, gracias a equilibrios de todo tipo, a enormes esfuerzos y a su capacidad de liderazgo, sacar adelante con éxito este certamen anual que recientemente ha sido declarado Bien de Interés Cultural por parte de la Comunidad de Madrid».»Este reconocimiento no deja de subrayar que la Feria es patrimonio cultural de la ciudad de Madrid, de nuestra Comunidad Autónoma y, por su carácter tan especial, es marca nacional e internacional de España», subraya. «Este reconocimiento no deja de subrayar que la Feria es patrimonio cultural de la ciudad de Madrid»»En estos años de su gestión», continúa el escrito, «Eva Orúe y su equipo han contado en la Comisión Organizadora con el apoyo y la estrecha colaboración de los editores, representantes de la AEM y de las editoriales de fuera de Madrid pertenecientes a la Federación de Gremio de Editores de España (FGEE). El fin último a la hora de tomar las decisiones oportunas, por nuestra parte, ha sido siempre alcanzar el consenso y apostar por el bien común en la Feria, transcendiendo los intereses particulares o gremiales».»Para decenas de pequeños y medianos editores, cuyos libros no suelen tener la visibilidad suficiente en librerías, la Feria del Libro de Madrid supone una oportunidad única al año de dar a conocer de primera mano a los lectores no solo sus novedades sino el fondo, riqueza y variedad de sus catálogos», indica. «Siendo el eslabón más frágil de la cadena del libro, la participación de estos pequeños y medianos editores, por el patrimonio bibliográfico que representan, garantiza la bibliodiversidad de la Feria, y supone una pieza fundamental del ecosistema cultural madrileño y español», explica el escrito de Barrero. «A la hora de hacer balance, elevemos la mirada y recordemos que más allá de las cifras de venta, la FLM es todo un acontecimiento cultural que debemos preservar y ayudar a crecer. Los editores seguiremos colaborando para lograr la mejor Feria posible», termina.
