A las coreógrafas y bailarinas Poliana Lima y Yinka Esi Graves les unen varias cosas. La primera de ellas, la danza, claro. La segunda, el ser mujeres migrantes que trabajan alrededor de un lenguaje corporal modulado por sus herencias culturales. De la suma de esos dos aspectos y de la querencia por encontrarse en la creación, ha resultado este trabajo, A Place to Dance (Un lugar para bailar), montaje de una hora y cuarenta y cinco minutos, comprometido y desprejuiciado, profundo y ligero al mismo tiempo, que se muestra hasta el 17 de octubre en Contemporánea Conde Duque. Llega por primera vez a Madrid tras su estreno en febrero en el Teatro Central de Sevilla y tras su paso por el prestigioso festival Dance Umbrella (Londres) hace unos días. Seguir leyendo
Crítica Danza. Crítica. Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia. La brasileña Poliana Lima y la inglesa Yinka Esi Graves, ambas afincadas en España, sacuden todos los estereotipos y la discriminación en un espacio escénico convertido en club y en comunidad. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Yinka Esi Graves y Poliana Lima, en un momento de la coreografía ‘A Place to Dance’. MIGUEL ÁNGEL ROSALES (Centro Conde Duque). A las coreógrafas y bailarinas Poliana Lima y Yinka Esi Graves les unen varias cosas. La primera de ellas, la danza, claro. La segunda, el ser mujeres migrantes que trabajan alrededor de un lenguaje corporal modulado por sus herencias culturales. De la suma de esos dos aspectos y de la querencia por encontrarse en la creación, ha resultado este trabajo, A Place to Dance (Un lugar para bailar), montaje de una hora y cuarenta y cinco minutos, comprometido y desprejuiciado, profundo y ligero al mismo tiempo, que se muestra hasta el 17 de octubre en Contemporánea Conde Duque. Llega por primera vez a Madrid tras su estreno en febrero en el Teatro Central de Sevilla y tras su paso por el prestigioso festival Dance Umbrella (Londres) hace unos días.. A Place to Dance tiene mucho de apertura. Ya desde ese título, que plantea un lugar indeterminado en el que todo es posible. También por el espacio en el que se desarrolla. Los espectadores pasamos directamente al escenario donde ocurre todo tras unas cortinas negras que dejan fuera (de la vista y de significados) el patio de butacas. La DJ Oumoukala, discreta en una esquina, ya está lanzando temazos de electrónica multicultural. Y no pasa mucho tiempo desde que los primeros espectadores se arrancan a bailar. Pronto se entiende que aquello es un espacio escénico, pero también un club, una comunidad, un lugar para moverse e hidratarse con bebidas diversas (agua incluida) si se quiere. Y sin duda, aquí yace uno de los primeros aciertos de la pieza: el arrancar con la audiencia en el centro y con todo un fiestón en el que la danza que se propone es permeable por una horizontalidad entre quién hace qué y quién mira.. Unos diez minutos más tarde, ya con Poliana Lima y Yinka Esi Graves en escena, que se mezclan con los asistentes a través del baile, el espíritu popular de la danza deviene en lo escénico y las creadoras ofrecen un viaje, más performático en la primera media hora, de auténtico calado coreográfico.. No es fácil recoger esa energía de celebración inicial y llevarla hasta el lugar íntimo y solemne de la representación. Sin embargo, la naturalidad, eso tan complicado de articular en un escenario, vuela a sus anchas durante toda la pieza. Seguramente porque se respira mucha verdad en este recorrido que Poliana Lima, desde la danza más contemporánea, y Yinka Esi Graves desde el flamenco como punto de partida, van transitando. Se adivina un salto de fe por parte de ambas creadoras hacia el lenguaje de la otra y se agradece.. Lima, nacida en Brasil y afincada en Madrid, viene trabajando su herencia multicultural a través de relevantes trabajos en la danza contemporánea. Su voz dancística se alza brava, expansiva, salvaje. Graves, nacida en Londres, de ascendencia africana y residente en Andalucía, aunque con una trayectoria más emergente en España, también comparte esa querencia por una búsqueda de la hondura que le permita registros incómodos. Ayer mismo se supo que el Mercat de les Flors ha seleccionado a Esi Graves como coreógrafa residente.. Juntas, y con momentos realmente significativos como esas sevillanas a ritmo de percusión, sin movimiento de brazos y en bucle durante un tiempo, han conseguido crear una propuesta singular en la que la mezcla (de corporalidades, ascendencias, orígenes y puntos de vista) sacude estereotipos y discriminación de cualquier tipo.. Todo un posicionamiento identitario y social desde la danza más libre e integradora.. Dirección, creación y danza: Poliana Lima y Yinka Esi Graves. Percusión: Lucía Martínez. DJ: Oumoukala.. Contemporánea Conde. Madrid. Hasta el 17 de octubre. Sobre la firma. Periodista especializada en información y crítica de danza desde principios de los años 2000 a través de diversos medios de comunicación de radio y prensa escrita. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Cultura. Danza. Crítica danza. Coreografías. Coreógrafos. Artes escénicas. Espectáculos. Conde Duque. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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A las coreógrafas y bailarinas Poliana Lima y Yinka Esi Graves les unen varias cosas. La primera de ellas, la danza, claro. La segunda, el ser mujeres migrantes que trabajan alrededor de un lenguaje corporal modulado por sus herencias culturales. De la suma de esos dos aspectos y de la querencia por encontrarse en la creación, ha resultado este trabajo, A Place to Dance (Un lugar para bailar), montaje de una hora y cuarenta y cinco minutos, comprometido y desprejuiciado, profundo y ligero al mismo tiempo, que se muestra hasta el 17 de octubre en Contemporánea Conde Duque. Llega por primera vez a Madrid tras su estreno en febrero en el Teatro Central de Sevilla y tras su paso por el prestigioso festival Dance Umbrella (Londres) hace unos días.. Seguir leyendo
