Esta inquietante y cautivadora ‘road movie’ argentina sigue los pasos de una niña explotada por su familia gracias a su don para comunicarse con las mascotas
‘El mensaje’: la familia (disfuncional) y otros animales | Cine: estrenos y críticas | EL PAÍSIr al contenido__CRÍTICA CINECríticaGénero de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materiaEsta inquietante y cautivadora ‘road movie’ argentina sigue los pasos de una niña explotada por su familia gracias a su don para comunicarse con las mascotas El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.Tráiler de ‘El mensaje’n «}},»video_agency»:false,»alt_image»:»Tráiler de ‘El mensaje'»},»url»:»https://cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com/prisa/R5SY334FLZCCRCPQPJCAHJYWIE.jpg»,»alt»:»Tráiler de ‘El mensaje'»,»ogWidth»:16,»ogHeight»:9,»floating»:false}); 01:30Tráiler de ‘El mensaje’La actriz Anika Bootz en una imagen de la película ‘El mensaje’.El mensaje no es una película sobre extraños poderes sobrenaturales, pero podría serlo. Tampoco es una historia sobre una familia horrible, aunque lo parezca. Su director, el argentino Iván Fund, nos conduce por una misteriosa ruta de carreteras secundarias en las que esta road movie secreta y en blanco y negro huye de certezas y mapas, dejando que sea su inquietante sutileza la que se apodere de su imágenes.Más informaciónLa conexión que en la infancia se establece con el mundo animal atraviesa la película, es su zona más poética y liberadora, la que deja lugar para cierta esperanza. Es el espacio de la imaginación, la tabla de salvación de toda infancia y de esa niña, Anika, que recorre el país en una caravana con dos adultos buscando clientes con mascotas que necesiten el don de comunicación de ella con los animales. El mensaje parte del enigma de este vínculo poshumano para hablar de la disfunción de otro vínculo, el de la familia humana. La actriz Anika Bootz en una imagen de la película ‘El mensaje’.La premisa atrapa, y la delicada deriva que propone su director, también. El mensaje fluye entre imágenes que dicen más de lo que parece sin juzgar a sus personajes, que cada espectador elija su camino, sus preguntas y sus respuestas. El trabajo actoral de Mara Bestelli y Marcelo Subiotto (que ya interpretaban a unos padres marcados por la tragedia en otra película de Fund, Piedra de noche) está lleno de hondura y capas que enriquecen esta road movie de fondo triste, muy triste. La vida dentro de la minúscula caravana es el hilo conductor, ahí están muchos de los detalles que nos guían por una ruta emocional que los personajes esconden. Su silencio pesa como una losa. ¿Qué callan? ¿De qué huyen? ¿De qué habla Anika con los animales? ¿Creen de verdad en su don o solo la explotan? Más informaciónEl blanco y negro otorga a El mensaje cierto aire de fábula, de cuento de brujas en cuyos recovecos se esconde la infancia misma, la de esa niña solitaria que habla con c
El mensaje no es una película sobre extraños poderes sobrenaturales, pero podría serlo. Tampoco es una historia sobre una familia horrible, aunque lo parezca. Su director, el argentino Iván Fund, nos conduce por una misteriosa ruta de carreteras secundarias en las que esta road movie secreta y en blanco y negro huye de certezas y mapas, dejando que sea su inquietante sutileza la que se apodere de su imágenes. Seguir leyendo
